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Enfemera de la Universidad del Rosario de Bogotá-Colombia-Abogada de la Universidad Nacional de Colombia. Con formación postgradual en Gerencia de la Salud Pública,Instituciones Jurídico Laborales , Políticas Sociales con Enfasis en Salud y Docencia. He sido profesora de Etica y Bioética, FORMACION POLITICA en universidades como: Fundación Universitaria del Area Andina en Bogotá-Colombia; y me desempeñè como Enfermera HUS de Bogotá ; Conferencista en las áreas de Responsabilidad profesional, políticas de Salud y enfermería, Etica y Bioética, Derechos fundamentales, en especial derechos de los niños y niñas. Expresidenta del Consejo Técnico Nacional de Enfermería CTNE -período 2008-2010. Fui hasta el año 2015 miembro de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia ANEC.

martes, 23 de julio de 2019

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL: UNA NECESIDAD DE ENSEÑANZA APRENDIZAJE EN ENFERMERÍA

Esta reflexión hace parte del trabajo de grado como candidatas a magister de Salud Mental Comunitaria de las profesionales de Enfermería Liliana Romero León y Nohora Cristina Guavita Rozo de la Universidad el Bosque.
Iniciaremos esta reflexión con una breve contextualizacióna cerca de lo que es la inteligencia emocional;  de acuerdo a Howard Gardner1 (autor de las inteligencias múltiples),  Peter Salovey & Jhon Mayer2 y Daniel Goleman3, principales exponentes del tema, es considerada  un tipo de inteligencia  que nos permite modular  y regular nuestras emociones y conductas,  al igual que interpretar las emociones y estados de ánimo del otro,información que guiaránuestro pensamiento y las accionesque implementemos, por tal razón, su desarrollo y evaluación transciende a las áreas de la salud mental y va más allá de lo meramente cognitivo y académico.

Según Goleman4,  esta inteligencia se desarrolla conel tiempo y va de acuerdo a la frecuencia e intensidad conque la persona se exponga a situaciones en las que se requiera su aplicación, consta de una serie de habilidades emocionales: autoconciencia, autorregulación,  automotivación, empatía y habilidades sociales, adichas habilidades Mercado, A., Ramos, J.5 adicionanla comunicación como  medio de expresión de sentimientos y emociones, al igual que la autoestima por ser consideradaun canal mediador para la práctica de las relaciones interpersonales, ensu conjunto estas habilidades permitirán un manejo adecuado de las situaciones en la cotidianidad, la resolución de conflictos y toma decisiones asertivascon impacto en el desarrollo personal, profesional y académico de la persona.

La Organización Mundial de la Salud  y la Organización Panamericana de la Salud OMS y OPS6informa que por cada 10 mil habitantes se requieren 25 profesionales de Enfermería en Colombia, sin embargo esta relación se mantiene en el orden de 13.8 profesionales por cada 10 mil habitantes,  esta situación expone al profesional de Enfermería  a enfrentar  numerosos factores estresantes,  tales como:  sobrecarga laboral, turnos largos y agotadores,  manejo de necesidades físicas y emocionales de pacientes y sus familias,  cumplimientode lineamientos y metas institucionales, toma de decisiones y resolución de problemas de diferente índole, además de otros condicionantes tales como  la oportunidad de empleabilidad y estabilidad laboral,  que  generan riesgos en la salud mental y física del personal de Enfermería.

La pregunta es ¿Con qué herramientas emocionales los profesionales de Enfermería nos enfrentamos a esta realidad?
Los planes de estudio no incluyen formación en habilidades emocionales o en el caso de contar con ella,resulta insuficiente en la vida laboral para enfrentarse con seguridad, autonomía y liderazgo a las diferentes situaciones del quehacer profesional, dejando su expresión a aptitudes propias de la personalidad con una aplicación inconsciente7,o a recursos emocionales adquiridos en casa8; dentro del período de formación los estudiantes se ven expuestos a diferentes situaciones que les pueden generan emociones negativas9tales como la sensación de impotencia y  frustración frente al dolor del paciente, sentimientos de inseguridad y angustia ante la falta de conocimiento y habilidad para la realización de los procedimientos, miedo al error y a la probabilidad de sufrir un daño por transmisión o contacto, temor a la interacción con el grupo interdisciplinario, paciente y familia; angustia, preocupación y ansiedad ante la supervisión constante y su repercusión en la evaluación10.
Estudios reportan en los estudiantes bajos niveles en las habilidades interpersonales: relaciones sociales, comunicación y empatía, al igual que en la de autocontrol y claridad en el reconocimiento de sus emociones11-12,  llegando al punto de entender el desarrollo del conocimiento como prioritario y en segundo plano el desarrollo de las emociones propias del ser humano13, así mismo se demuestra por parte de los docentes,  limitaciones conceptuales, falta de conocimiento y relevancia en lo que respecta a las competencias emocionales dentro de los procesos enseñanza aprendizaje y quehacer profesional14ya en el campo laboral existe por parte de los empleadores una mayor preocupaciónpor el desempeño de las competencias profesionales que por el bienestar emocional de los profesionales de Enfermería15.Lo anterior pone en evidencia situaciones complejas de cuidado que producen reacciones emocionales en los estudiantes las cualesnecesitan ser reguladas16 del mismo modola necesidad de reevaluar qué competencias deben generarse desde las mallas curriculares, además de las cognitivas y procedimentales17 que preparen al futuro profesional para desenvolverse con propiedad y confianza en un medio altamente estresante y demandantecomo lo es el sector de la salud.
Para finalizar, ¿sería diferente el modo en que se ejerce la Enfermería y su impacto en los usuarios de los servicios de salud, si sus profesionales contaran con competencias socioemocionales?
 1.      Gardner H. Inteligencias Múltiples. Barcelona: Paidós; 2001.
2.      Salovey P & Mayer J.Inteligencia emocional. Imaginación, Conocimiento y Personalidad.Issue published: March [internet]. 1990. [citado 20 marzo  2018]: 185–211. Disponible en:https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.2190/DUGG-P24E-52WK-6CDG
3.      Goleman D. Emotional intelligence: Issues in paradigm building.The emotionally intelligent workplace.[internet].  2001. [citado 11Abril  2018]: P.13-26.Disponible en: http://www.eiconsortium.org/reprints/ei_issues_in_paradigm_building.html
4.      Goleman D. Inteligencia Emocional. Barcelona: kairós; 1996.
5.      Mercado A; Ramos J. Validación de un Cuestionario para la medición de la Inteligencia emocional. [internet].  2001.[citado 8mayo  2018]:1-147.  Disponible en: http://intellectum.unisabana.edu.co/bitstream/handle/10818/4056/131283.pdf
6.      Organización Mundial de la Salud & Organización Panamericana de la salud. [internet].  UnitedStates of America; 2015.[citado 15mayo  2018]. Disponible en:https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=10947%3A2015-pahowho-highlights-need-train-more-nursingpersonnel&catid=740%3Apress-releases&Itemid=1926&lang=es
7.      Camacho-Rocha MT; Rojas-Sosa MC; Hinojosa-Medina E; Olvera Gómez JL. La inteligencia emocional y la competencia gerencial del profesional de enfermería. Revista Enfermería Instituto de México Seguro Social.[internet].  2015[citado 15junio  2018]; 23(3):193-6. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/enfermeriaimss/eim-2015/eim153j.pdf()
8.      Henao C; Elizabeth, F. R., & Núñez Rodríguez ML. La experiencia de estudiantes de enfermería ante el dolor infligido en la práctica clínica. SaludUninorte. [internet].  2014 [citado 18junio  2018]; 30(3).Disponible en: http://ezproxy.unbosque.edu.co:2048/login?url=https://search-proquest-com.ezproxy.unbosque.edu.co/docview/1709361571?accountid=41311
9.      Siles González J;Noreña Peña AL y Solano Ruiz C. Proyecto Antropología educativa aplicada a las prácticas clínicas. Rev. de enfermería.[internet].  2017[citado 4 julio  2018]; 11(2).Disponible en: https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/69129/1/2017_Siles_etal_ENE.pdf
10.  Pulido-Martos M; Augusto-Landa J & López-Zafra E. Estudiantes de Enfermería en prácticas clínicas: el rol de la inteligencia emocional en los estresores ocupacionales y bienestar psicológico. Índex de Enfermería. [internet]. 2016[citado 20 marzo  2018]; 25(3): 215-219. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962016000200020&lng=es&tlng=es.
11.  Reyes CA & Carrasco DI. Inteligencia emocional en estudiantes de la Universidad Nacional del Centro del Perú. Apuntes científicos.soc.[internet]. 2014[citado 23mayo  2018]; 04(01): 88-100. Disponible en: http://journals.continental.edu.pe/index.php/apuntes/article/view/236/232
12.  Reboredo-SantesF; Mazadiego-Infante T. y Ruiz-Carús S.  Estudio psicosocial de la inteligencia emocional en una muestra de universitarios. Exploratoris. Observatorio de la Realidad Global. [internet]. 2012[citado 4febrero 2018]; 3:1-14. Disponible en:  https://www.yumpu.com/es/document/view/32199202/estudio-psicosocial-de-la-inteligencia-emocional-en-una-muestra-de-
13.  Salas ContrerasFH. Dilemas que Enfrentan los Enfermeros en su práctica profesional. Revista Colombiana de Bioetica.[internet]. 2014[citado 10febrero 2018]; 9 (1): 172-182. Disponible en: www.redalyc.org/pdf/1892/189232131005.pdf
14.  SoutoRomero M. Desarrollo de Competencias Emocionales en la Educación Superior. [Tesis doctoral]. UniversitatRovira I Virgili; 2012.Disponible en: https://www.tdx.cat/bitstream/handlenm n/10803/101525/Tesis.pdf?sequence=1
15.  Muñoz AM; Rodríguez FP; Hincapié CJ; Agudelo GA; Ramírez CR. Percepción de empleadores sobre las competencias de graduados del Programa de Enfermería de la Institución de Educación Superior de Pereira (Colombia).Revista Cultura del Cuidado.[internet]. 2012[citado 28junio 2018];  9(2).Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6003023.pdf
16.  HermosínA; PereiraE y Calviño I. Inteligencia emocional y Enfermería. Revista Médica Electrónica Portales Médicos.com. [internet]. 2017[citado 1febrero 2018]. Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/inteligencia-emocional-cuidados-enfermeria/
17.  Giménez-EspertM& Prado-Gascó V. Efecto moderador del sexo en la relación entre las actitudes hacia la comunicación, inteligencia emocional y empatía de las enfermeras. Revista Latino-americana de Enfermagem.[internet].  2017[citado 1febrero 2018]; 25, e2969. Disponible en:https://login.ezproxy.unbosque.edu.co/connect?session=sYIdeDaG2WDmOOM3&url=http://www.scielo.br/pdf/rlae/v25/es_0104-1169-rlae-25-e2969.pdf


viernes, 28 de junio de 2019

CLAVE PARA LA VISIBILIDAD DE LA PROFESION

Puerto del Parque Simón Bolívar ,  Bogotá
Por whatsapp se realizó un ejercicio de reflexión , compartiendo lo que llamamos CLAVES para organizar y reorganizar las estructuras de enfermería, estudiando tanto la gestión cotidiana, como la alta dirección.
Este interesante ejercicio buscó mostrar la brecha entre el deber ser y el cómo es en realidad el ejercicio profesional, pretendiendo derrotar prácticas que no permiten cumplir con nuestra misión,   convirtiéndose cada vez más en problemáticas e incidiendo en la visibilidad de enfermería . De las reflexiones sobre 10 claves realizadas en no más de  250 caracteres, se obtuvo como resultado esta clave que sintetiza sus conclusiones así:
Para visibilizar la profesión es necesario que sus miembros se constituyan en actores sociales y sujetos de su propio desarrollo.

¿Que  significa  entonces ser " actores  y sujetos de desarrollo  ".? ¿ Tiene algún valor agregado para la profesión ?  Encontramos tres términos que aparentemente tienen una similitud semántica, pero que no lo son, y pueden o no significar peldaños de una escalera por los que hay que atravesar, e incluso uno puede involucrar al otro y por lo general en sociedades como la nuestra, se presentan en una mezcla donde predomina en contextos y tiempos específicos alguno de los tres: agente social, actor social, y sujeto social.

De forma muy espontánea digamos que: un agente contribuye a la reproducción social;   un actor favorece la  transformación social (podría hablarse del ciudadano);  y un sujeto posee siempre una actitud práctica continua, que supone atender no solo a sus modos de ver, pensar, soñar y crear el mundo del futuro, sino de comprender si eso está  acorde a los fines del grupo al que pertenece.  Un profesional como sujeto social  tiene capacidad de identificar en su quehacer  los fines de la profesión, y de esa forma traza vías y (métodos) para alcanzarlos. Es consciente que se debe a ella y debe responderle .

Dentro de  esa concepción espontánea un agente desarrolla prácticas acordes, en buena medida, con la posición que ocupa en el espacio social.  Por ejemplo, algunas veces, en  profesiones como enfermería ,  actuamos como una correa de transmisión para mantener la marcha de un sistema de salud que poco o nada contribuye con el desarrollo del derecho al cuidado pero, y sin mayor discusión, terminamos haciendo lo que no es propio de la profesión.

En cambio si somos actores nos podemos reconocer en la profesión,  y demostrar  el juicio  de  valor en las acciones que decidimos realizar , comprendiendo que algunas veces no puede hacerse mayores cambios porque actuamos en forma individual y con optimismo ingenuo: creyendo que el cambio puede lograrse, o que llegará de alguna forma, y por el actuar de otros que me representan (por eso lo de la ciudadanía) ,  por tanto mejor no preocuparse.  La idea no es quedarse en en esto , sino pasar a ser sujetos sociales.

En el estadío mayor, ser sujetos sociales significa  que  las enfermeras nos reconocemos, reconocemos nuestros deberes, capacidades, derechos y el mundo de interacciones, y por ello sin ningún miedo proponemos y promovemos un nuevo modo de relacionarnos con la sociedad, entre las personas, con la salud y con el sistema social. Conocemos por tanto nuestra historia, el impacto de lo que hacemos, el aporte social, y buscamos trabajar en colectivo no solo para sumar acciones, sino para enrriquecer el valor y significado de la profesión y su objeto: el cuidado.
¿Con cuál  de estos roles, caminos, o posiciones  se identifica usted? 
Hoy  subsiste la  invisibilización del cuidado como eje fundamental para el desarrollo de la sociedad, y sus causas pueden ser múltiples:  desde la historia, el poder, el género, las propias de la profesión, la formación , y por tanto debemos ser conscientes que dichas causas buscan perpetuarse y mantenernos como agentes sociales, no pudiendo negar que en ese contexto, enfermería como disciplina que profesionaliza el cuidado, pese a todos los esfuerzos de un agente (el que obra individualmente), sigue siendo desconocida  e infravalorada dentro de las profesiones de la salud y la sociedad, y por tanto debe darse ya el salto cualitativo convirtiéndonos en sujetos sociales. 

Una realidad es que si actuamos como agentes y actores sociales podemos llegar a hacer visible Enfermería durante  un año de celebraciones como el del Nursing Now, pero , si pasamos a ser sujetos sociales daremos paso al Nursing always. De esa forma convertiremos a visibilidad en un proceso continuo y sostenible y,  al ir más allá demostrando el valor del CUIDADO como energía y fuerza viva que construye sociedad, salud y país, y entorno,  se convierte en sustentable.

Esto también significa que ,   nuestros modelos  de  enfermería, que conllevan  un proceso propio denominado proceso de enfermería, son genuinos porque son reconocedores del sujeto de cuidado, y esto nos  llevará  a difundir lo que  hacemos con orgullo y paciencia.

Debemos entonces  colocar al cuidado fuera de la trastienda del sistema de  salud y  eso nos corresponde hacerlo a todos: investigadoras, docentes, administradoras y demás profesionales en todos los ámbitos de ejercicio profesional;  desde allí debemos apuntar y no perder en ese horizonte el objetivo que ilumina ese proceso , el cual no es otro que el amplio espacio que rescata la plena vigencia de la Ley 266 de 1996, que en mi entender, si eso se llevara a cabo en Colombia, sería la forma de  convertir el cuidado de enfermería en  una Política de Estado.  

En ese orden de ideas, es vital comenzar desde las bases. Tenemos que cambiar la idea de que los trabajos a pie de cama/a pie de "obra"  , como llamo al quehacer cotidiano de enfermería ,  son inferiores a los altos cargos;  lo contrario , en mi opinión,  y lo podría argumentar,  considero que ese pensamiento y forma de actuar esconde una dinámica clasista, que se reproduce y reproduce , llevándonos a comportamientos perennes de ser agentes sociales.
Cada trabajo es importante.  Y esto me hace  recordar aquel dicho: 
"podríamos subsistir sin banqueros, pero no sin agricultores". 



Por otra parte, reconozco que es  positivo querer ascender, y es cierto que las profesiones son formas de ascenso social , pero  hay que pensar que,  si esa mejora esconde un desprecio a los puestos de base, que son básicos ( perdón la redundancia) porque son esenciales, es tremendamente negativo para la profesión.

Negar tus raíces es negarte a ti mismo.  Al respecto, cuanto más te alejas del sujeto de cuidado, porque crees que siendo investigadora, docente, coordinadora, directora, auditora, no tiene que ver con el cuidado, es porque no comprendes cual es su  alcance y la grandeza de este, y es más,  pierdes la capacidad de influir, y menos argumentos tienes para demostrar tu poder, o de pronto demuestras un poder de dominio, no de construcción.


Debemos ser cuidadosas para no alimentar el desprecio por los valores intangibles, como los que lleva el cuidado, y  no dejarnos cobijar por la desesperanza , porque eso lo único que hace es llevarnos a las famosas brazas del “bunout”. 
Mucha contracorriente nos queda por  vencer. Somos una profesión con miles de oportunidades de mejora, un espacio vivo y por conquistar, y no podemos olvidar que  la clave clave para ser visible es : ser actores y sujetos de nuestro desarrollo.  

martes, 2 de abril de 2019

LOS CAMINOS DE LA VISIBILIDAD PROFESIONAL

El Consejo Internacional d Enfermeras CIE y la OMS impulsaron desde el 2018 y con meta al 2020 ,el movimiento internacional denominado Nursing Now para empoderar y apoyar a las enfermeras en el cumplimiento de los desafíos del siglo XXI. De la lectura de sus 5 objetivos  puedo señalar que coinciden con los postulados del “deber ser profesional” plasmado en la Ley 266 de 1996 que regula el ejercicio de la profesión de enfermería en Colombia,  marcando las rutas y caminos hacia la visibilidad de la profesión.
LA LEY 266 DE 1996 se constituye en el estatuto político de la profesión y  adquiere el carácter de proyecto de desarrollo profesional en varios campos:  HISTÓRICO ( el camino tras las huellas de los procesos recorridos, el legado del cuidado) , POLÍTICO (el campo de acción y participación, en los escenarios de la profesión, autonomía,autorregulación), CIENTÍFICO (camino de su disciplina y el desarrollo de el cuidado),  PEDAGÓGICO  (formación, concepción, competencias ) , ÉTICO ( responsabilidad social, legal e  inserción en el mundo) , CULTURAL (  fortalecimiento de  identidad , pertenencia profesional, colegaje, solidaridad ), ECONÓMICO ( en la redistribución de ingresos y ganancias dentro del sector salud, l reconocimiento a su trabajo – contratación, salarios, escalafones ). Un proyecto que busca paliar la invisibilidad de la profesión, cuyas causas pasan por cuestiones de género, lo doméstico, lo privado, lo vulnerable, la deuda social por el cuidado, la formación profesional, todo lo cual se sintetiza en un aspecto de justicia social.
La ley 266 de 1996, abrió caminos para la gestión del cuidado, comprendiendo que si se quiere dar visibilidad a la profesión, es preciso incluirse el cuidado de enfermería como un alto valor en la organización del sistema de salud y en la trayectoria vital de la persona, de manera que los ciudadanos, usuarios de los servicios de salud puedan acceder a la oferta de cuidado de manera regular y oportuna.

Pese a todos estos esfuerzos, y los que faltan, -porque es necesario regular ese proyecto de desarrollo profesional que se señaló anteriormente, y que insisto, como  siempre lo he dicho públicamente, que nos cogió la tarde en esa regulación, hoy todavía el cuidado y por ello los profesionales de  enfermería permanecemos en un terreno invisible que hace que la valoración de la población general sobre su repercusión en la atención de la salud no sea la esperada.

La valoración que tiene la sociedad de las y los enfermeros bien puede encontrarse en el imaginario que plasma ese tercer poder que constituyen los medios de comunicación escritos, y que últimamente muestran preocupación por problemas del ejercicio profesional , percepción que va desde la  queja y llega incluso  a  la caricatura del cuidado que se brinda. Un barómetro que no podemos desconocer  y que  mide y señala que pese a la alta formación de los profesionales que llega a los doctorados, el estatus, perfil profesional, y nivel de confianza en la enfermería no es el mejor.

En consecuencia de esto, entre las estrategias para trabajar la visibilidad, tendrá que evaluarse como el sujeto de cuidado recibe el mensaje del cuidado de enfermería , y también cuales han sido las dificultades para enviar un mensaje adecuado y claro. Es necesario revisar, simplificar, concretar y reconocer objetivamente lo que hacemos, no tratando de señalar  que otros son los responsables de nuestra suerte, sino que nos corresponde a todos y cada uno de los profesionales en cualquier ámbito de ejercicio,y más aun que la responsabilidad sobre el imaginario social es mayor para los formadores de profesionales.

Por ello, es esencial profundizar en el concepto de cuidado desde una perspectiva social y filosófica, aportando ideas nuevas que, junto a la razonabilidad y objetividad, hagan emerger el cuidado no solo como cuestión privada, incluyéndolo además como un bien público imprescindible para la salud de las personas, y que se encuentra al mismo nivel del quehacer de otras profesiones.

La visibilidad social de la profesión está muy ligada a la identidad profesional. En ese sentido,  trabajar en ese aspecto tiene carácter y sentido de urgencia, lo cual  implica que se lleve a cabo en dos espacios de interacción, de forma que el bosque no haga perder los árboles, y al contrario que los árboles permitan ver el bosque.

Un espacio de interacción de corto alcance, donde el profesional comprenda que el es tal, porque se debe a la profesión y de esa manera le corresponde  identificarse con sus postulados y desplegar el cuidado o esencia de la profesión para que la sociedad reconozca al profesional de enfermería como “cuidador de vida y salud”. Este espacio resulta interesante porque  tienen  más “resonancia” que la misma publicidad que pudiera hacerse por otros medios sobre la profesión
Otro,  tiene que ver con espacios  de interacción más fuerte como son la participación con otros actores, instituciones, donde se busca generar y desplegar liderazgos inteligentes, aptitudes y actitudes profesionales individuales y colectivas, necesitando la solidaridad de gremio, la pertenencia a los colectivos y organizaciones, requiriendo de nuestros aportes para la construcción de opciones de vida mejores y que correspondan a esa cosmovisión del proyecto de desarrollo de que se hablo, buscando que este sea sostenible  en lo individual y lo colectivo.

En todo caso, el cuidado es un asunto político. Las decisiones sobre la manera y la forma de acep­tar y compartir las responsabilidades del cuidado por parte del Estado y las personas también depende de la cantidad de recursos colectivos que se invierten en cuidados, y que en comparación con otros servicios públicos debe ser igual o mayor. Pero en esto , debemos mostrar con evidencia nuestros aportes al desarrollo social y de salud .

Quiero dejar en sus manos una propuesta desde la Ética, y mas específicamente desde la Ética del Cuidado, con el fin de Ser nosotros mismos: profesionales situados desarrollando conocimiento, concepción y acción. Sin menoscabo de las obligaciones que me asiste, invito la comunidad de enfermeras a expresar su voluntad y compromiso por el desarrollo de una profesión responsable con el cuidado de la vida y la salud;  de otra forma , no habrá campaña o movimiento, por mundial que sea, que posicione y visibilice la profesión.

miércoles, 6 de febrero de 2019

NAVEGAR EN LA INCERTITUMBRE: EL DESAFIO PARA LAS PROFESIONES

Frecuentemente recibo correos y mensajes de colegas que veo asfixiados y perdidos con lo que pasa en la profesión. Nadie tiene tiempo para nada, o somos y nos quedamos en la comodidad para que otro trace el camino por nosotros, por desde esta columna sigo pensando en voz alta y haciendo un llamado para que no dejemos sin destino el ejercicio profesional.
Navegar en la incertidumbre se constituye en un desafío para las profesiones, y es  válido en estos tiempos el empeño trascendental por definir sus problemas, estrategias,  salidas, recursos, y demás aspectos  que marcan la incertidumbre por el futuro que vendrá.
Parece una frase de cajón aquella de que “el futuro se construye”. Lo cierto es que, el porvenir que nos espera está determinado por la visión que desde el presente tracemos de ese futuro, y por la forma como lo construimos colectivamente desde nuestras diferentes circunstancias. Y también ocurre que , la falta de visión es, por si misma, una manera de hacer el futuro: un futuro sin futuro.
Esto ocurre a veces con las profesiones,  pasamos años tras año  en lo mismo, creyendo incluso que innovamos pero no pasa nada , al contrario las cosas empeoran sin darnos cuenta. Frente a los problemas  nos cansamos de esa carrera de obstáculos e incluso los negamos.  Trazar el presente- futuro  reclama orientación especialmente de aquello que llamo aquí los “poderes espirituales de la profesión” a saber: las organizaciones gremiales, profesionales, las universidades, las direcciones de estructuras profesionales, los medios de comunicación de la profesión, las redes sociales, etc, etc. Por eso , ensayaré algunas ideas sueltas  y generales, como carta de navegación y en la responsabilidad de no dejar nuestras profesiones sin destino.
Desafío
·      Estamos obligados a restituir las profesiones en su misión y objeto por el cual existen. De otra forma,  por mas campañas de visibilización que hagamos , seremos invisibles, desconocidas o confundidas con otros actores.
·     Una cuestión fundamental, de vida o muerte, está en que los profesores abandonen el aislamiento estéril y restablezcan su papel promotor de la historia de las profesiones.

Se necesita más intervención  de la docencia desde el punto de vista propio cultural, científico, por encima de las presiones y urgencias del sistema educativo y de salud, y que sea esa intervención  producto de la reflexión, en función del progreso de la profesión, del destino superior de la misma.

·        Nuestra visión debe llevarnos a constituirnos en profesionales pensadores  , estudiantes, egresados, dirigentes forjadores de nuevos acontecimientos que muestren a la profesión, por ejemplo y le pregunto a Usted lector : ¿Cuál es la posición como profesiones frente al sistema de salud, del cuidado, de los recursos, del medio ambiente, de la moral del profesional, de su retribución económica, social, etc, etc?  
·      Creo que el pensamiento está interferido, hay dificultades para reflexionar, pertenecemos a la era del ruido, el afán, a la distracción mirando demasiado el bosque y poco los árboles. Época penosa de rumbo perdido y desasosiego generalizado, clima impropio para pensar. Se debe hacer un esfuerzo por reconstruirlo, con espacios de encuentro real y virtual, escribir , comunicar, no esconder lo que se produce.

Es urgente, pasar de la claridad personal a la claridad grupal, y señalo enfáticamente que, carece de puesto legítimo en una profesión aquella persona que se llena de títulos, conocimiento, por supuesto ascenso en la escala salarial pero solo ella , claro y eso si,  a nombre de la profesión. Nadie  está éticamente autorizado para guardar lo que sabe, es su  deber compartirlo y eso se hace en organización  y en ir más allá del confort.

·        Cuando no tenemos certezas, cuando el piso se nos mueve por amenazas  como :  otros actores que aparecen en el mundo profesional realizando lo que usted sabe hacer;  formas deficientes  de trabajo y pago del mismo ; recortes y variaciones a los currículos de formación; trabajo en condiciones denigrantes: jornadas, destajo, hacer lo que no debe hacerse; aumento de las demandas por responsabilidad ; recortes de personal; exigencias abusivas de formación para acceder a un cargo; fenecimiento de las organizaciones profesionales y pérdida de visibilidad de las mismas; pérdida de autoridad del conocimiento específico de una profesión, a profesiones como enfermería no la consultan sobre el cuidado, en eso aparecen otros actores como “sabedores” del mismo tales como antropólogos, sociólogos etc, etc;   y otras amenazas que indican  que estamos navegando en la incertidumbre.

·        En medio de ese caos, los principios y valores profesionales peligran,   parece que todo vale, que nada importa salvo la propia supervivencia y los intereses de cada cual, y la historia nos enseña que cada vez que se ha actuado así, ha sido como echar leña al fuego.


Estas y otras razones nos señalan que es  hora de aventurar salidas y dar respuestas a esa situación que a todos y cada uno nos compete. Llegó el tiempo de asistir, participar, liderar, promover espacios que potencialicen la participación , la creatividad. Es necesario que las universidades, las organizaciones  desplieguen foros de discusión y análisis,  que nos convoquen y convoquemos, y que así estemos navegando en contextos no favorables para el desarrollo profesional, y en medio de las tormentas  , miremos con  claridad  dónde ir, orientándonos hacia la Estrella polar (para enfermería la Ley 266 de 1996 y la 911 de 2004), de la cual nos habló alguna vez el maestro Fals Borda: “Necesitamos volver a la Estrella polar del altruismos, y permitirle a este ejercer su potencial subversivo en el descompuesto mundo contemporáneo, haciendo que lo instrumental converja en lo axiológico-tener cabeza lúcida y corazón de león- un esfuerzo útil para reconectar nuestras disciplinas y artes, recobrar el sentido positivo de nuestras preocupaciones “ (Fal, Orlando (1988) retos del futuro . Bogotá- IEPRI-Colciencias).   Se escuchan ideas,  y a trabajar

miércoles, 2 de enero de 2019

VISION PROSPECTIVA PARA EL 2019: La problemática de Enfermería en Colombia

Escribir para este blog por cerca de 8 años ha sido un tesoro. El blog es un lugar de encuentro,  un sitio de información y debate, donde hay controversia, buenos deseos y alegría.  Pero  también es todo  lo contrario: un terreno enfangado en el que unos y otros nos enzarzamos en l debates que buscan afirmar unas ideas contra otras, sin que entre por ninguna de las partes el aire de la razón ajena.
Por eso, pensando que tanto para  el tesoro y para el desdén hay sitio y  hay antídotos, y luego de tomar un respiro por más de un mes de no publicar respetando como corresponde su tiempo y descanso de esta época festiva, retomo el reto de escribir sobre lo que siempre hago: la problemática de la profesión,  entendiendo que si bien no valen las recetas , porque nadie cura los males chasqueando dedos, me atrevo a escribir estas  líneas , porque considero que  en una época en donde hay muchos jefes y pocos “….”, es decir muchos profesionales “-maestrados y doctorados ,  y  dado que es extraño que éstos no prometan públicamente revelarnos los secretos para resolver los males que afectan a la profesión, nos corresponde a quienes  conformamos el  término medio de los profesionales de enfermería, mirar pautas para resolver en prospectiva las cuestiones que nos afectan.  
·    Es necesario recalcar que el único documento público y oficial que “prioriza la problemática de la profesión” es el emitido con ese nombre en el año 2011, por el CTNE. Desafortunadamente, es nuestra  costumbre no masticar las ideas y olvidarlas sin más. Corresponde a las organizaciones, a la academia, y a los profesionales considerar esa priorización en sus planes de trabajo, o si ya se considera obsoleto el documento, darle cristiana sepultura como se merece.  

·     La Ley 266 de 1996 y la Ley 911 de 2004, relacionadas con el ejercicio de la profesión, no deben constituirse en un saludo a la bandera; o se aplican o se cambian, entonces decidamos… por otra parte, anoto con el mayor respeto, que este problema comienza  en la academia, ya que muchos  docentes si han leído estas normas una vez, no lo han hecho dos;  entonces manos a la obra.

·     El  deterioro de las condiciones laborales, en mi entender sigue siendo el principal o  primer problema de la profesión. Enfermería continúa con una flexibilidad laboral del 49% llevada por contratos de prestación de servicios, y otros no laborales, con salarios promedio de 2y1/2 salarios mínimos . ¿Cómo resolverlo? , mucho se ha propuesto en este blog sobre el tema, y es necesario reiterar que  existen infinidad de normas que permiten hacer cumplir aquello de la prohibición de “actividades misionales” pero las acciones no han sido emprendidas ni a nivel personal, ni gremial. Se necesita entonces organizaciones y  profesionales activos del control social, que con estudios que soporten las peticiones del salario y de la misión que cumple enfermería en el sistema de salud, no se siga dilatando el problema. Al respecto, pensemos que el bosque no deje ver los árboles. Este año tratemos que las fotos no sean  apoyando negociaciones donde enfermería no conforma ni siquiera una muestra válida de los actores de  la negociación, pues es urgente mirar la casa …

·     La distribución de profesionales y el sistema de salud, gran tarea,  no fácil, pero muy posible de resolver iniciando por construir la propuesta de la ratio enfermera/ paciente , de forma que se  se constituya en una resolución ministerial, luego vendrá la forma o formas de hacerlo cumplir.

·     El problema de la identidad, la vocación,  la pertenencia no es un problema de impacto menor, por el contrario: Si no se recupera la esencia, el objeto, el ser de la profesión: EL CUIDADO, seremos todo, otra cosa, otra profesión, menos enfermeras o enfermeros, y eso incide en lo profundo de la profesión y en quienes somos. Pienso que , esto es sencillo, si no se asume el cuidado por los profesionales es mejor no hacerle daño a la profesión y buscar formas y profesiones donde se sienta cómodo haciendo otra cosa que no sea cuidar, pero lo cierto es que, no puede permitirse que el cuidado de enfermería se pierda delegándose en otros actores como son los auxiliares de enfermería. Sin lugar a duda, en gran parte, depende de esto  que no tengamos respaldo social, reconocimiento y visibilidad, porque si nadie nos ve como cuidadores, líderes del cuidado, direccionándolo y dándole forma , la sociedad no puede defender lo que no ve. Todo esto, quizá también lleva a otro problema: la pérdida de liderazgo, y por supuesto el  sector formador debe darnos  una respuesta a esto.

En síntesis: necesitamos que las organizaciones y estructuras de enfermería se evalúen en sus misiones y acciones y desde estas se impulsen espacios como foros  permanentes sobre la problemática.

No podemos posponer los estudios actuariales  de recursos humanos, censo profesional y de cargos,  necesarios para cualquier tipo de negociación.

No podemos obviar la aplicación   de los contenidos de las leyes que regulan el ejercicio de la profesión. Mucha tarea al respecto.

Tenemos que fortalecer los valores de un humanismo real que nos lleve a vivir la profesión y el cuidado con  colegaje, pertenencia y orgullo profesional, lo cual deberá también empoderarnos, y mostrar mucho de lo que sabemos y hacemos, para lo cual también debemos  fortalecer nuestra formación filosófica y cultural del cuidado, no dejando este aspecto solo a la academia.


Quedan muchas ideas por anotar, pero tendremos que trabajar duramente para que se viva con orgullo y dignidad el ejercicio de la profesión.

jueves, 1 de noviembre de 2018

EL ARTE UN COMPONENTE DEL EJERCICIO PROFESIONAL

Estas cortas líneas –no alcanzan a ser una introducción-  son ideas sueltas e inconclusas sobre el arte de una profesión,  como componente del ejercicio profesional.

En el ejercicio profesional, el arte y la ciencia se muerden la cola.
El arte de una profesión junto con la aplicación de la ciencia  son puntos extremos de tensiones que se alimentan uno por el otro. Si los dos no se cultivan, sus  efectos no son,  ni serán los esperados. El arte al formar parte de los componentes de una profesión, debe llevar al fin del mismo: la belleza y la utilidad.  Desde mi condición de enfermera siempre he pensado que:  el arte del cuidado: objeto de la profesión de enfermería, (el arte de curar objeto de la medicina, etc, etc)  se encuentra más cerca de la sabiduría , pero no he podido prescindir en este planteamiento de la necesidad de la razón, porque si se diera esa ruptura no habría lugar para el ejercicio de una ética activa y comprometida con la “virtuosidad de la profesión”. La categoría de lo “virtuoso”, apropiada por el arte en general, indica en el ejercicio profesional que este profesional  sabe lo que está bien ,  lo hace y llega al otro;   y  lo hace a la manera de un buen músico que hace que la melodía que interpreta  lo hace porque se la sabe, y coloca su corazón para transmitirlo a  quien lo escucha,  y por ello llega, despierta los sentidos ,  y asombra.
En una profesión, el virtuoso además de llegar a, debe cumplir  con el propósito profesional, un referente general que permite centrar el quehacer y como-hacer del acto (lo que tiene posibilidad para ) profesional, y es frente a ese propósito que arte y ciencia se retroalimentan, se conectan en un eterno diálogo que se muerde la cola. 

El arte y su utilidad en las profesiones :  Aplicar el conocimiento de una profesión depende no solo de la  solidez de su aprendizaje, y del tipo de experiencia, sino de procesos sensoriales y motores de quien vive la profesión. El que vive la profesión ejerce con arte la profesión. Vivirla es entonces: proyectar  sus procesos, nutrir sus conocimientos, descubrir el sentido de todo y cada uno de sus actos, emocionarse ante la realidad del otro, tender puentes,  entendiendo que la realidad  del sujeto de cuidado (caso de la enfermería) no le viene dada, sino debe crearse , construirse, inventarse, renovarse, resciliarse, y cumplir con el resultado esperado: el propósito de  la profesión. Ejemplo: el artículo 3º de la LEY 266 DE 1996 señala como uno de los fines: “aliviar el dolor, y contribuir a una vida digna y de calidad”, por tanto el conocimiento para ello como la forma que tome deben alcanzar ese resultado.  Por otra parte, al margen de todo esto,  me encanta que se identifique el cuidado como un arte, porque hay un número limitado de maneras de curar, pero infinitos modos de cuidar a alguien

El arte y la construcción simbólica de la profesión:   Cuando se aprecia una obra de arte se achican distancias entre el artista y quien lo aprecia. Lo mismo sucede con el ejercicio de una profesión, las distancias entre profesional y sujeto son menores, por tanto reconocidas. El profesional “virtuoso” toma la realidad del sujeto de cuidado , la acerca con sus palabras, sus gestos, sus emociones, su actitud, su conocimiento y además lo hace en pequeñas porciones, la comparte y retroalimenta para ayudar a entenderla, a que el otro se dignifique, construyéndose mutuamente. La capacidad del profesional virtuoso radica en la suposición de que la naturaleza humana es capaz de prosperar (que en esa interacción profesional-sujeto, los dos son naturaleza) y así se disponen para su crecimiento. Quizá aquí se encuentra el talón de Aquiles de nuestra profesión, ya que siempre abogamos porque se reconozca nuestra autonomía , identidad, se visibilice el quehacer, pero puede sucederá que hemos dejado o no seguimos cultivando el arte del cuidar, o el cuidar con arte, y con ello somos víctimas de nuestros propios actos: no tienen efecto, no se ven, no se reconocen  , y al vernos perdidas y perdidos , casi que no se nos apoya. Mencio, un confusionista del siglo XIV ,   señalaba que “el arte de algo  tiene la capacidad de dejar ver , aún a aquél que ha perdido la visión”, y que esta capacidad requería de tres conceptos centrales interrelacionados  - que solo voy a mencionar aquí- : la extensión ( extender sus conocimiento hacia el desarrollo de sentimientos), la atención (concentrarse en), la conciencia inteligente( armonía ,discernimiento, razón, sentir).  De esta forma la práctica profesional adquirirá sentido valorativo, simbólico , legitimador de su quehacer, y el reconocimiento social , económico, personal y colectivo tiene  posibilidades.


Las manifestaciones del arte de la profesión: Mucho se menciona en la formación de un profesional que tal profesión es una ciencia y una arte, pero para quien recibe ese concepto  le es difícil discernir en qué consiste ese arte y como manifestarlo para que se vea, aprecie, reconozca. Algunas veces, y en mi caso cuando me formé como enfermera, entendía que el arte de enfermería tenía mucho que ver con la técnica,  pero en el curso de mi ejercicio profesional me di cuenta que era necesario develar las manifestaciones de dicho arte si se quería gobernar sabiamente mi ejercicio profesional. Para ello, lo primero es aceptar la relación inteligencia-afectividad, entendiendo que los sentimientos han dejado de ser aquello que frena la inteligencia y por el contrario reivindicarse como parte de la percepción profesional, el nutrir la vida profesional, la investigación. En la actualidad tenemos razones de peso para cambiar las antiguas visiones de que las profesiones deben ser neutrales, y el ejercicio plano, sin sentimiento ni emoción. En segundo término, también debe reconocerse que es imprescindible el desarrollo de la sensibilidad en quien ejerce una profesión desde cualquier posición.. 

Particularmente podremos mencionar algunas manifestaciones de ese arte del cuidado  y para cuidar así:   el efecto terapéutico de la palabra; la estética del confort;  la estética en la aplicación de la técnica; el manejo de la relación profesional-sujeto de cuidado; la forma para llegar donde la ciencia necesita hacer presencia, ejemplo un consentimiento informado de algún procedimiento que alguien rechaza, una comunidad que no acepta la ayuda profesional, o debido a una creencia religiosa  etc (para aplicar la ciencia con conciencia); el enriquecimiento espiritual y cultural mutuo (la epigenética avanza en mostrar los efectos de los entornos de afecto y espirituales que estimulan la dopamina, respuestas inmunológicas y otras); el embellecimiento del entorno, la naturaleza y el medio ambiente ( ahora se habla de que el entorno puede generar herencia);  la ilustración gráfica de su producción intelectual; la asertividad y técnicas de resiliencia, y todos los etc, etc que usted pueda aportar.      

lunes, 1 de octubre de 2018

ABUSO y VIOLENCIA A LAS PROFESIONALES DE ENFERMERIA

Quiero agradecer a la Organización Colegial de Enfermería de Colombia su autorización para poder por este medio publicar las situaciones de maltrato, violencia y demás vejámenes que suceden con las profesionales de enfermería en Colombia. El comunicado habla por si solo, espero su reflexión , análisis, y comentarios al respecto, a fin de unir voces en contra de estas cuestiones y encontrar salidas a las desesperanzas.


"COMUNICADO DE LA ORGANIZACIÓN COLEGIAL DE ENFERMERÍA, EN RECHAZO AL CASO DE ABUSO DE UNA ENFERMERA EN EL CORREGIMIENTO DE GABARRA, NORTE DE SANTANDER. 
Bogotá, 6 de Septiembre de 2018. 

La Organización Colegial de Enfermería, como entidad orientada al desarrollo profesional y gremial de la enfermería en Colombia, repudia los hechos ocurridos el pasado 29 de agosto en el corregimiento La Gabarra de Norte de Santander, en los cuales una enfermera que se encontraba en cumplimiento de su labor, fue violada por un presunto integrante de uno de los grupos armados al margen de la ley que operan en la zona. La información suministrada por los medios de comunicación, señala que la enfermera fue violentada en el interior del puesto de salud del corregimiento, en un hecho que además de ir en contra de la dignidad humana, arremeter contra los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, transgrede los principios y acuerdos del Derecho Internacional Humanitario en lo atinente a la integridad y seguridad de la misión médica. En razón del servicio que prestan a la comunidad, los integrantes de los equipos de salud que conforman la Misión Médica existente en la zona, son neutrales en medio del conflicto que allí se vive, en cumplimiento de las regulaciones internacionales a las cuales se ha suscrito el Estado Colombiano mediante el Convenio de Ginebra de 1949 y los dos protocolos adicionales firmados en 1977, recopilados en las Leyes 5ª de 1960, 11 de 1992 y 171 de 1994, alineadas todas con el artículo 93 de la Constitución Política de 1991, en el que el país se compromete al desarrollo de un marco legislativo derivado de la adaptación de convenios y tratados internacionales ratificados por Colombia en cuanto a la protección de las normas humanitarias. Actos deplorables como el perpetrado sobre la enfermera, atentan a todas luces contra una funcionaria de la Misión Médica, pero también lo hacen contra una comunidad que se ve afectada debido al cierre de los centros sanitarios y a la carencia de profesionales de la salud que quieran desplazarse a la zona a prestar sus servicios, agravando aún más la problemática social existente.

Las condiciones de inseguridad, irrespeto y desprotección a la Misión Médica limitan la posibilidad de una atención en salud accesible, oportuna y efectiva a los pobladores de la región. Además de sentar la voz de protesta, la Organización Colegial de Enfermería, hace un llamado a los grupos alzados en armas y a otros actores del conflicto social y armado que en la actualidad golpea a la región del Catatumbo, a respetar la vida, dignidad e integridad de los hombres y mujeres que conforman los equipos de salud asentados en la zona, en consideración a que su misión principal es cuidar y preservar la vida y la salud de todas las personas, indistintamente de su condición social y filiación política.

 De igual manera, convoca a los miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja –CIRC-, y a entidades estatales del orden nacional como los Ministerios de Salud y Protección Social, del Interior, Justicia, Defensa, del Trabajo, a las Direcciones y Secretarias Departamentales y Municipales de Salud y a la comunidad en general, para que de manera conjunta con las agremiaciones profesional desarrollen estrategias y acciones encaminadas a fortalecer la protección y el respeto a la Misión Médica en todo el territorio colombiano. 

Finalmente, además de solidarizarse con la situación de la enfermera vulnerada en su integridad física y moral, la Organización Colegial de Enfermería, pone a disposición de los profesionales de enfermería del país, todos los canales y medios de comunicación disponibles para brindar la asesoría y acompañamiento en todas las situaciones que afecten el ejercicio profesional y limiten el acceso al derecho fundamental a la salud de la población colombiana. ¡Ni una más!

 JUNTA DIRECTIVA ORGANIZACIÓN COLEGIAL DE ENFERMERÍA"
CECILIA VARGAS G
Presidenta

Usted puede ver el original en la siguiente dirección:
OCE: Dirección: Carrera 7 # 27-52 Of. 401 - Bogotá, Colombia · Celular: +57 3219282407 / +57 3167598693 · Correo electrónico: oce@oceinfo.org.co Página Web: www.oceinfo.org.co 
https://www.oceinfo.org.co/index.php/difusion/material-en-general/category/9-comunicados

jueves, 6 de septiembre de 2018

LA DIGNIDAD UN SENTIMIENTO MORAL QUE SE SIENTE EN LA PIEL

Frente a la pregunta ¿qué es la dignidad humana? podría responderse con entera certeza que  ¡es el valor de ser persona!, lo que aplicado a los profesionales se refiere a la conciencia, al sentido , al sentimiento del profesional sobre su valor como tal, a lo que ha aprendido, a su experiencia, a lo que hace, a lo que aporta ,es, y proyecta. Como sentimiento moral, la dignidad se diferencia de otros sentimientos en su fundamento: el respeto, en el valor interno de su propia valía y estima que tiene por el solo hecho de ser profesional. 
En otras palabras la dignidad no se piensa, ni se razona, algunas veces ni se entiende,  sino que se siente en lo íntimo , en lo constitutivo de su yo profesional, de su mismisidad;  por ella es susceptible de ser reconocido como tal , valorado, apreciado y respetado, pero también puede ser herido, despreciado, desconocido por los demás. Por eso cuando esta falta, decimos aquí, que se siente en la piel, allí donde duele el rechazo, la indiferencia y que se aloja en algunas personas en su pecho, estómago, brazos, ojos llorosos, donde se apaga la voz, tiemblan las piernas porque los otros nos afrentan.
Como sentimiento moral es básico para tomar decisiones y hacer elecciones autónomas, libres, responsables, fundada en principios morales que guían su comportamiento. Así se convierte en la base de lo que se conoce como concepción moral: valores, normas, principios, actitudes que orientan nuestra conducta personal y de los grupos, las cuales se reproducen por mecanismos educativos de control ideológico, formal e informal. Oh, cuanta responsabilidad les corresponde al sector formador, a los docentes frente a la formación de las concepciones morales y su base de dignidad, sobre todo en momentos en que cuestionamos el actuar profesional, su proyección, su quehacer.
Por otra parte, los profesionales no podemos admitir desviaciones conceptuales sobre lo que somos, y nuestra dignidad, puesto que otros utilizan el lenguaje como medio para afrentar la dignidad profesional. Un ejemplo de esto, es la forma como se denomina a los profesionales en las instituciones de toda índole: educación, salud, trabajo:  recurso humano. Como tal lo tratan, como a cosa, y una aberración estimativa que nos envuelve y en la que hemos caído en nuestros estudios, e investigaciones.

Tratándonos como recurso perdemos la capacidad protagónica y nos convertimos en manipulables, desechables. A este adjetivo lesivo de la dignidad, ahora bajo el argumento de mejorar esta expresión  se habla de “talento humano”;  esto me recuerda a una colega que cuando escuchaba esto,  reflexionaba que la afrenta era igual, pero señalaba "debe ser porque el profesional  ante los problemas de la profesión“está-lento”"

Retornemos al valor de nuestra mismisidad, de ser constructores y creadores de un mundo y futuro mejor.
Decantemos la dignidad de la nuestra y futura generación de profesionales, ya que en el devenir de la historia parece no importar; pero es necesario que se proteja, guarde y cuide , reflejándose en acciones que se basen en principios y no en intereses personales, en las normas, en las políticas institucionales, de forma que de verdad sea un valor absoluto al cual no podemos renunciar , ni negociar porque no tiene precio.

La dignidad como sentimiento moral debe llevarnos a ser nosotros mismos: profesionales con conocimiento, concepción y acción, de otra forma como exigirla?  Rescatemos  valores colectivos: compasión, solidaridad, equidad, inclusión, relevo generacional, colegaje. Que nuestras acciones nos permitan vivir dignamente  es decir que nuestra profesión no nos lleve al cansancio,  la resistencia, el resentimiento. Así todos habremos ganado, de otra forma, la pérdida es muy grande.