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Enfemera de la Universidad del Rosario de Bogotá-Colombia-Abogada de la Universidad Nacional de Colombia. Con formación postgradual en Gerencia de la Salud Pública,Instituciones Jurídico Laborales , Políticas Sociales con Enfasis en Salud y Docencia. He sido profesora de Etica y Bioética, FORMACION POLITICA en universidades como: Fundación Universitaria del Area Andina en Bogotá-Colombia; y me desempeñè como Enfermera HUS de Bogotá ; Conferencista en las áreas de Responsabilidad profesional, políticas de Salud y enfermería, Etica y Bioética, Derechos fundamentales, en especial derechos de los niños y niñas. Expresidenta del Consejo Técnico Nacional de Enfermería CTNE -período 2008-2010. Fui hasta el año 2015 miembro de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia ANEC.

domingo, 7 de noviembre de 2021

LA PROFESION: mirada DESDE LA PERIFERIA

“Uno no entiende a los demás hasta que no se mete bajo su piel y camina con ella por la vida”

Matar a un ruiseñor: Harper Lee

Salir de la mirada de la profesión desde el centro: la dirección, el gremio, la gerencia, la docencia, de ver como profesional de enfermería  y pasarse al lado de quien vive la experiencia de un  sujeto de cuidado: la persona  la familia, la comunidad,  constituye una mirada muy diferente sobre la profesión: la de la periferia.  
Esta aventura de describir sintiendo,  que llamo aqui la mirada desde la periferia,  lo hago luego de vivir la experiencia de ser amiga, familiar , conocida, de múltiples personas que necesitaron en algún momento del cuidado de enfermería,   antes, durante y luego de la pandemia, pero que  este no llegó.
 Ya lo advirtieron periodistas como Alfredo Molano  https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alfredo-molano-bravo/el-corredor-de-la-muerte-column-628685/ , Piedad Bonett:https://www.lafm.com.co/colombia/piedad-bonnet-denuncia-tratos-inhumanos-mujeres-que-abortan-en-hospital-la-victoria,  Aura Lucia Mera en el Espectador y  muchas personas  que  me lo han expresado en  los encuentros de la vida y que lo ven como una constante.
pero que mi mirada desde el centro hizo que , varias veces, me resistiera y justificara la realidad de enfermería más como un problema de contexto y no como un problema del ser profesional.
Hace ya varios meses tuve la vivencia de la mirada periférica,  con varias experiencias  directas  e indirectas, lo cual  me llevó  a perder  la fe en la humanidad de la profesión.
Hablo de esto tan delicado y complejo  desconociendo las recomendaciones de quienes me pedían sea “políticamente correcta”, pero que,   lo hago como una  forma de desbloquear  esa perdida.
Simplificando los hechos , algunos muy sencillos pero dicientes : una colega  recibía cuidados básicos  si un familiar , otra colega, o una auxiliar contratada, lo hacían.   Como familia viví también la ausencia de cuidado de enfermería, en múltiples situaciones, unas más y otras menos, por ejemplo  ante el requerimiento del cuidado la  repuesta del profesional fue:  “ya le mando una niña”… y  esta nunca llegó;   en estos y otros casos que no tienen objeto presentar, esta  situación fue vivida  como una afrenta a la dignidad de la persona y los sujetos de cuidado,  observando  que la mirada humanística y humana de la profesión ha cambiado.
 Alguien en los últimos tiempos señalaba: “NO abundan los héroes que vuelcan su energía hacia los otros en el riesgo y la enfermedad”. Esto es muy cierto, toda vez que el profesional, y así lo anoto, pareciera que está impregnado de la creencia y la cultura de pensar que la vocación, la compasión, la empatía y la bondad es cuestión del  profesional ingenuo. A causa de? no lo se, pero…
 Lo cierto es que obviar  la otra mirada, la periférica, la de la opinión y crítica de los sujetos de cuidado conlleva un alto precio que se mide en : salarios, sueños aplazados, aislamiento, invisibilidad, vivir tensiones, problemas jurídicos, y no ser reconocidos como profesión del cuidado; pues nada es una isla, y en los tiempos de “redes” , la imagen de una profesión que se crea incide en la misma profesión . Igualmente, pienso que se requiere con urgencia comprender que es una falacia considerar que una sociedad se mueve por asuntos muy duros como la economía, la política, etc,  y  que por tanto  los cuidados están exentos de ello, cuando la realidad es otra. Pues  son los cuidados los que sostienen una sociedad, pero al perderse por la profesión, otros ganan.
Es así como los políticos, otras profesiones incluso que no forman parte del campo de la salud, si que han comprendido la importancia del cuidado y por tanto es aprovechado por ellos, declarándose por ejemplo ciudades cuidadoras, instituciones cuidadoras, pontificando sobre el presente y futuro del cuidado.
Para que no tarde años recuperar el ideal  social, y digo  también , porque no,  el ideal  bondadoso de la profesión  y del cuidado , se requiere no seguir callando  sobre la mirada de la periferia, no pensando que solo son casos aislados, manzanas que aparecen , y  por el contrario  construir ideas  que favorezcan el espíritu humano, critico y social de la profesión. 
Es preciso mirar el cuidado no como un acto, un instrumento, una técnica, sino como un valor. Requiere igualmente,  recuperar en los currículos el espacio propio de la formación Ética profesional, que se perdió desde que se transversalizó para dar campo a otras áreas. Y por último se me ocurre algo muy sencillo como estas ideas que hoy comparto, y es que se inculque la “lectura rápida” a ver si, mejor, los profesionales despejan tiempo y  leen a y con los sujetos de cuidado dejando así de pegarse a la pantalla del computador. 
 
Deseo recuperar esa pérdida de fe en la humanidad de la profesión, pues parafraseando  a  alguien  digo  “aunque me haya ido bien en la vida profesional yo soy de los vencidos. Por tanto pataleo como lo hacen los ahorcados”. 

viernes, 30 de abril de 2021

LECCIONES APRENDIDAS: un modo de pensar el mundo, la vida, y la profesión

 

 IN MEMORIAM LUZ MARINA ALFONSO AVILA

Hay personas que dejan huella Se trata de esas personas que vamos encontrando a lo largo de nuestro camino y que, con su afecto, sus palabras, sus acciones, su modo de ver la vida y, en definitiva, con su ejemplo, nos abren a posibilidades de crecimiento que antes desconocíamos. Tengo que reconocerlo: la enfermería me ha dejado entre muchas cosas,  grandes amigos, y una muy valiosa: Luz Marina Alfonso Ávila, a quien dedico estas líneas en su memoria.

Tuve la inmensa suerte de encontrarme con ella en varios escenarios, que aquí no vienen al caso, porque no voy a hacer una semblanza de ella, dado que su hoja de vida es de dominio público y, conocida nacional e internacionalmente. 

Han pasado ya unos cuantos años desde aquella época en que sellamos un pacto de amistad y colegaje. Sorprendentemente he descubierto que cuando un pacto es sincero y respetuoso, el tiempo no borra los recuerdos, y cuando esa persona deja huella, el viento se lleva la hojarasca de lo que se disiente (que fue mucho) pero aquello que de verdad resulta importante se mantiene. A riesgo  de incurrir en simplificaciones, quiero centrarme en algunas ideas que me dejó  y deja para la sociedad y la profesión. Una  maestra que en muchas ocasiones me llevó de su mano por el placer de reflexionar, de pensar, para que muchas cosas yo lo pudiera escribir. Hablo de algunas lecciones como:

·       Le apostó  a la teoría del cuidado de los seres humanos unitarios de  Martha Rogers. Ella mantenía un axioma: “La enfermería debe ser construida desde una serie de postulados que sean aplicables y comprobables en la práctica”.  Decía al respecto: “ El cuidado al parecer tan obvio supone una debilidad entre los profesionales  “, pues su proceso y logros se tratan de verdades que, por esa obviedad lo  negamos y no lo reconocemos ni lo valoramos en su verdadera dimensión. . Para Luzma, como la llamábamos cariñosamente,  Rogers era la seguidora fiel de Nightingale en muchos de sus postulados, tanto  por la visión disciplinar  y científica del cuidado, así como por el sentido de empatía y resonancia que este logra  con los sujetos de cuidado. Al respecto, construimos y compartimos  un postulado que cada vez lo confirmo con vehemencia: “el cuidado es, y todo es cuidado”, es la vida misma, la transferencia energética que nos hace vivir.

·       Conocía a Estanislao Zuleta. mejor que cualquier filósofo. De ella aprendí al leer a Zuleta, y en algunos papeles aun guardo las conclusiones de dicha  lectura. Una de ellas que recuerdo y me sirvió para la enseñanza de la ética, y para la defensa de los profesionales por fallas deontológicas: la importancia del  principio ético  que contiene la empatía y el principio de realidad y humildad al realizar un juicio de valor: “ponerse en los zapatos de otro”. Esto  comienza por comprender desde que perspectiva se mira a ese otro. Generalmente los juicios sobre el otro lo hacemos desde la perspectiva de lo personal, y nosotros, en cambio si nos juzgamos desde lo circunstancial.

·       Genero y ciudadanía: Todo un debate que llevaba a la practica con grupos de comunidades, mujeres, profesionales. Cada vez defendía el derecho a no delegar toda nuestra participación para que otros tomen decisiones que influyen o determinan la vida de una mayoría de la población como somos las mujeres,  y de la profesión. Era una maestra en promulgar la necesidad de una educación para la sensibilización, la autonomía,  y la solidaridad.

·       El dilema de ser profesor o maestro. Gozaba con sus clases de promoción y formación de la salud. Defendía la historia de la profesión, y por ello consideraba que todo maestro es intermediario entre una sociedad tradicional que lo forma y ayuda a mantener, y una sociedad que lo desafía y él ayuda a formar.  He aquí su dilema, una cuestión que no debe pasar inadvertido para las nuevas generaciones, y para el sistema educativo y formadores de profesionales de enfermería.  O replicamos modelos , o los transformamos  sin olvidar la historia, para no repetirla

·       Defensora de la Ley 266 de 1996, como política pública.  A raíz del plan decenal de enfermería para Colombia sostuvimos grandes  debates respecto a que debe considerarse una política pública, llegando a esta conclusión: la guía o dirección del ser, quehacer y estar de una profesión constituye una política pública, y por tanto lo es la Ley 266 de 1996; un plan de desarrollo  o de mejoramiento es un mecanismo para llevarla a cabo, no es en sí mismo la política pública,  éste  se debe a ella, y no al contrario.

·       Una actitud flexible y de dialogo.  Que gran lección nos dio al respecto. Nadie como ella con su actitud conciliadora, actitud muy difícil y al mismo tiempo mas imperativa que exige dar un giro decisivo, un vuelco a nuestra vida ordinaria para personas que como yo, somos un tanto o un muy radicales.  Era optimista , pero no ingenua, que sintonizaba sus pensamientos y acciones con los ritmos del tiempo que vivimos, no para legitimar un orden social y profesional dado ,  sino para  buscar su transformación. En la última conversación me  dio estas palabras para reflexionar: “ la enfermería  no está bien,  por favor mira como retomar el camino, usted puede”.  Espero no defraudarte.

En medio del dolor de su partida, miro con alegría estas y otras tesis y lecciones aprendidas y encuentro posibilidades de crecimiento personal y profesional. Se trata de una propuesta valiosa y prometedora  que parte desde la fe en las capacidades de enfermería y sus miembros, que trasciende fronteras y generaciones, y así, sirviéndome de sus ideas (considero que era una de las ideólogas de la profesión)  no puedo desaprovechar la oportunidad de agradecerle por haber vivido, por sus semillas y huellas que dejó.

Que la tierra te sea leve, tu huella estará presente en tu legado no solo a nivel nacional e internacional. Por siempre Luz Marina.

lunes, 2 de diciembre de 2019

RELATOS SOBRE EL CUIDADO

El cuidado es un viaje a pie, que si requiere saber a dónde nos conduce .
La mejor forma de saberlo es siendo fiel a los conocimientos, pensamientos, convicciones de la profesión. De esa forma de pensar nacieron estos relatos, unos ensayos de reflexión, tomados primero como un ejercicio personal secreto, luego como una forma de compartir con los más cercanos colegas de enfermería, después como un ejercicio de síntesis de 140 palabras que se fue difundiendo por las redes sociales, por whatsapp , de los cuales busco compartir con ustedes una pequeña muestra de 10 relatos tomados al azar,  con el único fin de invitar a  reflexionar , pues nada de esto necesita ser explicado , sino que requiere ser vivido, compartido, discutido. 
Son notas sinceras del discurrir del cuidado, la vida, la profesión, la formación , y constituyen así una construcción personal. Su contenido apela en lo posible a las evidencias que se desprenden de la literatura, la experiencia, la percepción como persona y enfermera, lo cual no siempre resulta aplicable a la totalidad de las personas. Recuerdo así que me rijo por los principios profesionales , especialmente por la INDIVIDUALIDAD, como esencia de la profesión. No tienen ningún orden y  pueden leerse según se quiera. va esa muestra:

 VIDA RAPIDA: Me acabo de dar cuenta de 3 cosas trágicas: 1ª solo soy una persona, 2ª mis días tienen 24 horas, 3ª únicamente dispongo de una vida. Con la vida tan acelerada que llevamos en enfermería esto nos pone a pensar, porque no se nos da tiempo para hacer todo lo que nos gustaría. Un día de estos nos vamos a morir, y lo vamos a dejar todo a medias..XD  
CON- VERSAR ES CUIDAR: Verso viene del latín “versus” y significa surco de ahí la palabra verter. La dialogicidad como principio de la práctica profesional es un verter con cuidado, abrir posibilidades para sembrar nuevos conceptos sobre vida, salud, esparciendo esas semillas hacia la transformación humano-social. Compartir y me comparto en un ritmo y tiempo, en el que surge el acto de cuidado que envuelve y se desenvuelve como un presente (darse). Darse al otro preguntando:  ¿enfermería se forma en dialogicidad? ¿el arte del cuidado se llena con el sonido de las palabras? ¿Cuándo has dejado de conversar por no tener confianza en tus palabras?
CON-VERSAR ES CUIDAR: La enfermería no puede hablar solo el lenguaje de la ciencia, tiene que parlar sobre la vida, la salud, la cultura. El conversar en la profesión debe constituirse en un placer estético, así el cuidado será un deleite, una exquisitez que permita saborear la profesión. Por ello vive el cuidado, y cada día lee. Si, lee café, bebe la mañana, endulza un libro, escribe tu ánimo, mete el fuego en tus manos. Hay el orden de las palabras no importa, las pone cada cual.  
DEL APRENDIZAJE: El proceso de enfermería se aprende como estudiante(aptitud), escuchar y acompañar al sujeto de cuidado se aprende ejerciendo la profesión(actitud).Ambas imprescindibles. Concluyo: el horno de la universidad solo garantiza media cocción.
DE la MUERTE: No dejemos nunca, pero nunca que por la muerte de alguien se nos diga: “ah, usted debe estar acostumbrad@ a eso”. Hay una respuesta: mi profesión es tan digna que, la vida se nos va, cuidando la vida. Un antiguo texto budista dice:” la muerte no hace distinciones entre tareas acabadas e inacabadas”, así que las muertes no importa el género, edad, condición de alguien si nos importan.
EL SONREIR Y EL CUIDAR: Y de pronto “que me atienda una enfermera que sonría, que bastante miedo traigo”. Esto parece frívolo, pero tiene mucho que ver con el “como” nos ven los sujetos de cuidado y la historia de quien cuida que se refleja en su rostro. La escritora Rosario Castellanos nos ayuda a la reflexión: “Tenemos que reír y sonreír, porque hacerlo es la primera evidencia de LIBERTAD.” Para enfermería sonreír es un acto de resistencia, propongo entonces: Observe cuantas sonrisas encuentra en quienes cuidan, recordando que hacerlo no es una cosa de mujeres.  
PILARES DE LA PROFESION:
*    Vocación, actitud, valores y principios
*    Condiciones de trabajo justas y dignas
*    Competencias avaladas por Ley
*    Investigación, evidencia, proceso , cuidado oportuno de calidad
*    Razonamiento crítico, concepción, conocimiento y acción
Y QUE ES EL CUIDADO? El cuidado es un intangible que más que definirlo requiere sentirlo. Pero solo lo sentimos cuando lo perdemos, o cuando no lo recibimos. Se tiene que sentir su ausencia para valorar su presencia. Como algo poético : brilla por su ausencia.
DE LA EVIDENCIA: No podemos ser cómplices de malas prácticas , cuando la evidencia apunta hacia otro lado. No podemos se cómplices de malos cuidados y mala atención, y menos cuando se trata de personas frágiles. No puede existir cuidado de primera y de segunda.
UN ASUNTO PUBLICO, UN ASPECTO POLÍTICO: El cuidado busca disminuir las desigualdades que condicionan la vida saludable. Tiene que ver con las oportunidades de desarrollo de los sujetos de cuidado al dejarlos como decía Nightingale “en las mejores condiciones para que la naturaleza obre”. Una persona bien cuidada por una enfermera incrementa su grado de libertad, su autodeterminación, bienestar, vida buena. Por eso y mucho más es un asunto público y un aspecto político: busca transformación humano-social.


A LAS PALABRAS QUE SOLO LA VERDAD LES PONGA FRONTERAS, Como son producciones casi diarias, si usted apreciado lector gusta leerlos, bien puede enviarme su whatsap al +57 3102832637 y lo incluiré con mucho gusto en la lista de envío.
felices fiestas, seguiremos compartiendo lo que nos une: la profesión, la salud, la formación, la política, etc, etc.

viernes, 15 de noviembre de 2019

DOS ANOTACIONES BREVES AL DOCUMENTO TITULADO: “Propuesta Plan Nacional de enfermería 2020-2030 Fortalecimiento de la profesión de Enfermería en Colombia, Consejo Técnico Nacional de Enfermería , Bogotá, junio de 2019”


                    No podemos olvidar la historia de enfermería y reconocer el trabajo de quienes nos
antecedieron;  es decir,  es un deber moral revisar el pasado, como si fuera el suelo que se va a pisar.
(Albalucía Ramírez R)        

  1ª LA BASE DEL PLAN: Los profesionales de enfermería tenemos el derecho y el  deber de participar en la autorregulación  de los asuntos  propios  de la profesión, lo cual está normado , principalmente,  por el artículo 21 Numeral 5 de la Ley 266 de 1996, o Ley que regula el ejercicio de la profesión de enfermería en Colombia, que señala: “ son derechos del profesional de enfermería: proponer innovaciones  al sistema de salud y de enfermería”.
Por analogía, y dada la importancia de este tipo de plan, se  debe seguir los principios y bases que en Colombia tiene un plan nacional de desarrollo ;  y en ese sentido , puede entenderse  que este plan  adquiere  relevancia  como documento e instrumento formal y legal que sirve de base y provee lineamientos estratégicos de las políticas públicas formuladas por el CONSEJO TECNICO NACIONAL DE ENFERMERIA.  La dirección de su formulación, socialización, seguimiento, es responsabilidad directa de dicho estamento, entendiendo que  la responsabilidad política y social recae entonces  tanto en las organizaciones profesionales que lo conforman, como en el  Ministerio de salud, parte de él,  en razón al cumplimiento de los principios del  Estado social de Derecho plasmados en la Constitución Nacional, y la Ley 266 de 1996.
Bajo esas ideas, un primer orden  lo conforma la base del plan, la cual debe corresponder a las políticas públicas formuladas por el CTNE, (en mi entender algunas están plasmadas en el documento oficial “DOCUMENTO SINTESIS- PRIORIZACION DE LA PROBLEMÁTICA DE LA PROFESION DE ENFERMERIA EN COLOMBIA. CONSEJO TÉCNICO NACIONAL DE ENFERMERÍA, JULIO DE 2009 , y luego si y  en segundo orden, lo  ocuparía el plan como documento e instrumento legal que debe estar de acuerdo como anoté con dichas políticas. Eso significa que la justificación, antecedentes, objetivos contenidos o estrategias dejen  ver un gran pacto donde concurren los esfuerzos e inversiones  de los diferentes niveles de gobierno  con los cuales se generará en este caso el verdadero  fortalecimiento de la profesión.  De otra forma, y si así no fuere bien podría dar lugar a objeciones  por inconstitucionalidad, inconveniencia,  inexequibilidad, y no  se qué más.
El plan tiene que mostrar los espacios, esfuerzos y  metas de los diferentes ministerios y sectores que conforman el Gobierno, en particular el de Salud, Trabajo, Educación,  y hasta Hacienda, para que en todos los aspectos se reme hacia un mismo lado.
En relación a esto, es de señalar que el borrador propuesto, en mi opinión, se  confunde y confunde  dentro de la literatura que utiliza de orden nacional e internacional las bases sobre la que sustentan las estrategias, y al no puntualizar  explícitamente cual es la  problemática específica a lo que apunta,  deja dichas estrategias sin  justificarlas. .  Es de anotar que no siempre la literatura internacional sobre la profesión, que a veces nos suena tan bella y sofisticada, refleja y corresponde a la realidad nacional, sirviendo de base a un plan de esta envergadura.
En mi opinión, es muy importante que quede muy clara y sin rodeos cual es esa base  por el efecto práctico que tiene  : e su diseño,  motivación,  servir de  ideal y brújula  a seguir, del impacto que se va logrando, y por  supuesto de la evaluación y la responsabilidad política/ rendición de cuentas  de que se habló, sin obviar lo legal que pueda desprenderse.

2ª DE LA IMPORTANCIA DE SU DENOMINACION Y CONTENIDOS:
La propuesta nombra el plan (Título en mayúsculas) como: “PLAN NACIONAL DE ENFERMERIA 2020-2030” , y  esto   aparentemente,   no tendría relevancia y pareciera que es solo una formalidad fácil de resolver. Sin embargo dado el carácter  de instrumento legal y de impacto que pueda tener dicho plan , la nominación resulta  delicada. La enfermería en el país, y acorde con las declaraciones de posición del CIE, tiene como función la dispensación de cuidados, los cuales pueden ser realizados por distintos niveles de formación  y que en Colombia (gracias por ello)  corresponden a dos: el nivel profesional y  el nivel ocupacional: técnico auxiliar de enfermería. En ese sentido , tal como está nominado el plan correspondería al fortalecimiento de los  dos niveles; cuestión que no se compadece ni con el subtítulo, ni con el contenido del mismo. 
Si así  es,  el grupo ocupacional de auxiliares de enfermería, como actor legítimo de un plan  de enfermería, debe participar (en derecho)  en  y de todas las etapas , y de la misma forma que lo hacen otros actores..
Entiendo que esta decisión es dilemática, y por ello debemos estudiar esta cuestión, a fin de determinar el grado de conveniencia, legitimidad, coherencia y necesidad de que se incluya o no a este nivel .
 Si se llegara a decidir que solo corresponde al fortalecimiento del nivel profesional, deberá en primer lugar cambiarse la nominación , y segundo quedar muy bien argumentado el porqué se decide que no se incluye a este segundo grupo, o cuando se haría. En mi opinión, y de otra forma,  es susceptible que esto pueda acarrear problemas legales y de otros intereses , toda vez que es legítimo el derecho de este grupo a desarrollarse y fortalecerse,  recordando que en uno u otro momento el nivel  profesional  si ha tenido que ver , opinando, conceptuando y participando de distintas problematicas que tienen que ver con los dos grupos.
Por otra parte, y en el entendido de que el plan será un instrumento legal, (no una política pùblica como lo dicen)  y por lo antes anotado, este instrumento  tendrá que seguir el orden constitucional de su titulación. Esto es que, su título debe corresponder en forma precisa con su contenido. Es decir,  todo plan conlleva apellido y  me explico: el apellido de que hablo,  es el paraqué  del plan, que en este caso  se deduce del subtítulo que busca el “fortalecimiento de la profesión”, cuestión que debe pasar a formar parte del título : PLAN PARA.... 
El  músculo a fortalecer no será otro que  aquellos aspectos  en que se  demuestra falencia y que ya están priorizados,  o son políticas y  sirven de soporte legal,  lo  que en mi opinión no quedan muy claros cuando se traza los objetivos.  Cierto es que,  no podría abarcarse en 10 años toda la problemática de la profesión, pero también es cierto que es necesario por nuestra parte mirar si de verdad con las tres estrategias que nos propone el plan se fortalece la profesión , cuestión que amerita realizar un ejercicio para confrontar  la coherencia de todas las partes del plan y de estos objetivos especialmente, y además involucrar a todos los actores que tienen que ver como anoté al principio con el  fortalecimiento , no dejando como lo hace la propuesta, solo como responsables del logro de los objetivos   a los profesionales de enfermería, dado que no solo depende de ellos dicho fortalecimiento.
 Amén de algunos cuestionamientos sobre el lenguaje utilizado en el plan , vervigracia el uso de términos como condiciones laborales y no condiciones de trabajo  ,lo cual es  diferente y más amplio, y  de otras cuestiones no acordes con  la Ley 266 de 1996, espero con toda la esperanza de que se es capaz ,que el desarrollo de este plan llegue a buen fin, y sea una oportunidad  para que el  fortalecimiento de la profesión contribuya al real desarrollo del  cuidado. la salud  y el  cumplimiento de la misión por la cual existe enfermería.
P/D las ideas  aquí expuestas son de mi responsabilidad, las he dado a conocer por otros medios , redes sociales, y  personalmente. Cierro con lo que siempre repito a los estudiantes:  es cierto que “La profesión se vive hacia adelante, pero  su desarrollo se dá, siempre  que sea entendida hacia atrás”. Parafraseando a Kierkegaard:


martes, 23 de julio de 2019

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL: UNA NECESIDAD DE ENSEÑANZA APRENDIZAJE EN ENFERMERÍA

Esta reflexión hace parte del trabajo de grado como candidatas a magister de Salud Mental Comunitaria de las profesionales de Enfermería Liliana Romero León y Nohora Cristina Guavita Rozo de la Universidad el Bosque.
Iniciaremos esta reflexión con una breve contextualizacióna cerca de lo que es la inteligencia emocional;  de acuerdo a Howard Gardner1 (autor de las inteligencias múltiples),  Peter Salovey & Jhon Mayer2 y Daniel Goleman3, principales exponentes del tema, es considerada  un tipo de inteligencia  que nos permite modular  y regular nuestras emociones y conductas,  al igual que interpretar las emociones y estados de ánimo del otro,información que guiaránuestro pensamiento y las accionesque implementemos, por tal razón, su desarrollo y evaluación transciende a las áreas de la salud mental y va más allá de lo meramente cognitivo y académico.

Según Goleman4,  esta inteligencia se desarrolla conel tiempo y va de acuerdo a la frecuencia e intensidad conque la persona se exponga a situaciones en las que se requiera su aplicación, consta de una serie de habilidades emocionales: autoconciencia, autorregulación,  automotivación, empatía y habilidades sociales, adichas habilidades Mercado, A., Ramos, J.5 adicionanla comunicación como  medio de expresión de sentimientos y emociones, al igual que la autoestima por ser consideradaun canal mediador para la práctica de las relaciones interpersonales, ensu conjunto estas habilidades permitirán un manejo adecuado de las situaciones en la cotidianidad, la resolución de conflictos y toma decisiones asertivascon impacto en el desarrollo personal, profesional y académico de la persona.

La Organización Mundial de la Salud  y la Organización Panamericana de la Salud OMS y OPS6informa que por cada 10 mil habitantes se requieren 25 profesionales de Enfermería en Colombia, sin embargo esta relación se mantiene en el orden de 13.8 profesionales por cada 10 mil habitantes,  esta situación expone al profesional de Enfermería  a enfrentar  numerosos factores estresantes,  tales como:  sobrecarga laboral, turnos largos y agotadores,  manejo de necesidades físicas y emocionales de pacientes y sus familias,  cumplimientode lineamientos y metas institucionales, toma de decisiones y resolución de problemas de diferente índole, además de otros condicionantes tales como  la oportunidad de empleabilidad y estabilidad laboral,  que  generan riesgos en la salud mental y física del personal de Enfermería.

La pregunta es ¿Con qué herramientas emocionales los profesionales de Enfermería nos enfrentamos a esta realidad?
Los planes de estudio no incluyen formación en habilidades emocionales o en el caso de contar con ella,resulta insuficiente en la vida laboral para enfrentarse con seguridad, autonomía y liderazgo a las diferentes situaciones del quehacer profesional, dejando su expresión a aptitudes propias de la personalidad con una aplicación inconsciente7,o a recursos emocionales adquiridos en casa8; dentro del período de formación los estudiantes se ven expuestos a diferentes situaciones que les pueden generan emociones negativas9tales como la sensación de impotencia y  frustración frente al dolor del paciente, sentimientos de inseguridad y angustia ante la falta de conocimiento y habilidad para la realización de los procedimientos, miedo al error y a la probabilidad de sufrir un daño por transmisión o contacto, temor a la interacción con el grupo interdisciplinario, paciente y familia; angustia, preocupación y ansiedad ante la supervisión constante y su repercusión en la evaluación10.
Estudios reportan en los estudiantes bajos niveles en las habilidades interpersonales: relaciones sociales, comunicación y empatía, al igual que en la de autocontrol y claridad en el reconocimiento de sus emociones11-12,  llegando al punto de entender el desarrollo del conocimiento como prioritario y en segundo plano el desarrollo de las emociones propias del ser humano13, así mismo se demuestra por parte de los docentes,  limitaciones conceptuales, falta de conocimiento y relevancia en lo que respecta a las competencias emocionales dentro de los procesos enseñanza aprendizaje y quehacer profesional14ya en el campo laboral existe por parte de los empleadores una mayor preocupaciónpor el desempeño de las competencias profesionales que por el bienestar emocional de los profesionales de Enfermería15.Lo anterior pone en evidencia situaciones complejas de cuidado que producen reacciones emocionales en los estudiantes las cualesnecesitan ser reguladas16 del mismo modola necesidad de reevaluar qué competencias deben generarse desde las mallas curriculares, además de las cognitivas y procedimentales17 que preparen al futuro profesional para desenvolverse con propiedad y confianza en un medio altamente estresante y demandantecomo lo es el sector de la salud.
Para finalizar, ¿sería diferente el modo en que se ejerce la Enfermería y su impacto en los usuarios de los servicios de salud, si sus profesionales contaran con competencias socioemocionales?
 1.      Gardner H. Inteligencias Múltiples. Barcelona: Paidós; 2001.
2.      Salovey P & Mayer J.Inteligencia emocional. Imaginación, Conocimiento y Personalidad.Issue published: March [internet]. 1990. [citado 20 marzo  2018]: 185–211. Disponible en:https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.2190/DUGG-P24E-52WK-6CDG
3.      Goleman D. Emotional intelligence: Issues in paradigm building.The emotionally intelligent workplace.[internet].  2001. [citado 11Abril  2018]: P.13-26.Disponible en: http://www.eiconsortium.org/reprints/ei_issues_in_paradigm_building.html
4.      Goleman D. Inteligencia Emocional. Barcelona: kairós; 1996.
5.      Mercado A; Ramos J. Validación de un Cuestionario para la medición de la Inteligencia emocional. [internet].  2001.[citado 8mayo  2018]:1-147.  Disponible en: http://intellectum.unisabana.edu.co/bitstream/handle/10818/4056/131283.pdf
6.      Organización Mundial de la Salud & Organización Panamericana de la salud. [internet].  UnitedStates of America; 2015.[citado 15mayo  2018]. Disponible en:https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=10947%3A2015-pahowho-highlights-need-train-more-nursingpersonnel&catid=740%3Apress-releases&Itemid=1926&lang=es
7.      Camacho-Rocha MT; Rojas-Sosa MC; Hinojosa-Medina E; Olvera Gómez JL. La inteligencia emocional y la competencia gerencial del profesional de enfermería. Revista Enfermería Instituto de México Seguro Social.[internet].  2015[citado 15junio  2018]; 23(3):193-6. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/enfermeriaimss/eim-2015/eim153j.pdf()
8.      Henao C; Elizabeth, F. R., & Núñez Rodríguez ML. La experiencia de estudiantes de enfermería ante el dolor infligido en la práctica clínica. SaludUninorte. [internet].  2014 [citado 18junio  2018]; 30(3).Disponible en: http://ezproxy.unbosque.edu.co:2048/login?url=https://search-proquest-com.ezproxy.unbosque.edu.co/docview/1709361571?accountid=41311
9.      Siles González J;Noreña Peña AL y Solano Ruiz C. Proyecto Antropología educativa aplicada a las prácticas clínicas. Rev. de enfermería.[internet].  2017[citado 4 julio  2018]; 11(2).Disponible en: https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/69129/1/2017_Siles_etal_ENE.pdf
10.  Pulido-Martos M; Augusto-Landa J & López-Zafra E. Estudiantes de Enfermería en prácticas clínicas: el rol de la inteligencia emocional en los estresores ocupacionales y bienestar psicológico. Índex de Enfermería. [internet]. 2016[citado 20 marzo  2018]; 25(3): 215-219. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962016000200020&lng=es&tlng=es.
11.  Reyes CA & Carrasco DI. Inteligencia emocional en estudiantes de la Universidad Nacional del Centro del Perú. Apuntes científicos.soc.[internet]. 2014[citado 23mayo  2018]; 04(01): 88-100. Disponible en: http://journals.continental.edu.pe/index.php/apuntes/article/view/236/232
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viernes, 28 de junio de 2019

CLAVE PARA LA VISIBILIDAD DE LA PROFESION

Puerto del Parque Simón Bolívar ,  Bogotá
Por whatsapp se realizó un ejercicio de reflexión , compartiendo lo que llamamos CLAVES para organizar y reorganizar las estructuras de enfermería, estudiando tanto la gestión cotidiana, como la alta dirección.
Este interesante ejercicio buscó mostrar la brecha entre el deber ser y el cómo es en realidad el ejercicio profesional, pretendiendo derrotar prácticas que no permiten cumplir con nuestra misión,   convirtiéndose cada vez más en problemáticas e incidiendo en la visibilidad de enfermería . De las reflexiones sobre 10 claves realizadas en no más de  250 caracteres, se obtuvo como resultado esta clave que sintetiza sus conclusiones así:
Para visibilizar la profesión es necesario que sus miembros se constituyan en actores sociales y sujetos de su propio desarrollo.

¿Que  significa  entonces ser " actores  y sujetos de desarrollo  ".? ¿ Tiene algún valor agregado para la profesión ?  Encontramos tres términos que aparentemente tienen una similitud semántica, pero que no lo son, y pueden o no significar peldaños de una escalera por los que hay que atravesar, e incluso uno puede involucrar al otro y por lo general en sociedades como la nuestra, se presentan en una mezcla donde predomina en contextos y tiempos específicos alguno de los tres: agente social, actor social, y sujeto social.

De forma muy espontánea digamos que: un agente contribuye a la reproducción social;   un actor favorece la  transformación social (podría hablarse del ciudadano);  y un sujeto posee siempre una actitud práctica continua, que supone atender no solo a sus modos de ver, pensar, soñar y crear el mundo del futuro, sino de comprender si eso está  acorde a los fines del grupo al que pertenece.  Un profesional como sujeto social  tiene capacidad de identificar en su quehacer  los fines de la profesión, y de esa forma traza vías y (métodos) para alcanzarlos. Es consciente que se debe a ella y debe responderle .

Dentro de  esa concepción espontánea un agente desarrolla prácticas acordes, en buena medida, con la posición que ocupa en el espacio social.  Por ejemplo, algunas veces, en  profesiones como enfermería ,  actuamos como una correa de transmisión para mantener la marcha de un sistema de salud que poco o nada contribuye con el desarrollo del derecho al cuidado pero, y sin mayor discusión, terminamos haciendo lo que no es propio de la profesión.

En cambio si somos actores nos podemos reconocer en la profesión,  y demostrar  el juicio  de  valor en las acciones que decidimos realizar , comprendiendo que algunas veces no puede hacerse mayores cambios porque actuamos en forma individual y con optimismo ingenuo: creyendo que el cambio puede lograrse, o que llegará de alguna forma, y por el actuar de otros que me representan (por eso lo de la ciudadanía) ,  por tanto mejor no preocuparse.  La idea no es quedarse en en esto , sino pasar a ser sujetos sociales.

En el estadío mayor, ser sujetos sociales significa  que  las enfermeras nos reconocemos, reconocemos nuestros deberes, capacidades, derechos y el mundo de interacciones, y por ello sin ningún miedo proponemos y promovemos un nuevo modo de relacionarnos con la sociedad, entre las personas, con la salud y con el sistema social. Conocemos por tanto nuestra historia, el impacto de lo que hacemos, el aporte social, y buscamos trabajar en colectivo no solo para sumar acciones, sino para enrriquecer el valor y significado de la profesión y su objeto: el cuidado.
¿Con cuál  de estos roles, caminos, o posiciones  se identifica usted? 
Hoy  subsiste la  invisibilización del cuidado como eje fundamental para el desarrollo de la sociedad, y sus causas pueden ser múltiples:  desde la historia, el poder, el género, las propias de la profesión, la formación , y por tanto debemos ser conscientes que dichas causas buscan perpetuarse y mantenernos como agentes sociales, no pudiendo negar que en ese contexto, enfermería como disciplina que profesionaliza el cuidado, pese a todos los esfuerzos de un agente (el que obra individualmente), sigue siendo desconocida  e infravalorada dentro de las profesiones de la salud y la sociedad, y por tanto debe darse ya el salto cualitativo convirtiéndonos en sujetos sociales. 

Una realidad es que si actuamos como agentes y actores sociales podemos llegar a hacer visible Enfermería durante  un año de celebraciones como el del Nursing Now, pero , si pasamos a ser sujetos sociales daremos paso al Nursing always. De esa forma convertiremos a visibilidad en un proceso continuo y sostenible y,  al ir más allá demostrando el valor del CUIDADO como energía y fuerza viva que construye sociedad, salud y país, y entorno,  se convierte en sustentable.

Esto también significa que ,   nuestros modelos  de  enfermería, que conllevan  un proceso propio denominado proceso de enfermería, son genuinos porque son reconocedores del sujeto de cuidado, y esto nos  llevará  a difundir lo que  hacemos con orgullo y paciencia.

Debemos entonces  colocar al cuidado fuera de la trastienda del sistema de  salud y  eso nos corresponde hacerlo a todos: investigadoras, docentes, administradoras y demás profesionales en todos los ámbitos de ejercicio profesional;  desde allí debemos apuntar y no perder en ese horizonte el objetivo que ilumina ese proceso , el cual no es otro que el amplio espacio que rescata la plena vigencia de la Ley 266 de 1996, que en mi entender, si eso se llevara a cabo en Colombia, sería la forma de  convertir el cuidado de enfermería en  una Política de Estado.  

En ese orden de ideas, es vital comenzar desde las bases. Tenemos que cambiar la idea de que los trabajos a pie de cama/a pie de "obra"  , como llamo al quehacer cotidiano de enfermería ,  son inferiores a los altos cargos;  lo contrario , en mi opinión,  y lo podría argumentar,  considero que ese pensamiento y forma de actuar esconde una dinámica clasista, que se reproduce y reproduce , llevándonos a comportamientos perennes de ser agentes sociales.
Cada trabajo es importante.  Y esto me hace  recordar aquel dicho: 
"podríamos subsistir sin banqueros, pero no sin agricultores". 



Por otra parte, reconozco que es  positivo querer ascender, y es cierto que las profesiones son formas de ascenso social , pero  hay que pensar que,  si esa mejora esconde un desprecio a los puestos de base, que son básicos ( perdón la redundancia) porque son esenciales, es tremendamente negativo para la profesión.

Negar tus raíces es negarte a ti mismo.  Al respecto, cuanto más te alejas del sujeto de cuidado, porque crees que siendo investigadora, docente, coordinadora, directora, auditora, no tiene que ver con el cuidado, es porque no comprendes cual es su  alcance y la grandeza de este, y es más,  pierdes la capacidad de influir, y menos argumentos tienes para demostrar tu poder, o de pronto demuestras un poder de dominio, no de construcción.


Debemos ser cuidadosas para no alimentar el desprecio por los valores intangibles, como los que lleva el cuidado, y  no dejarnos cobijar por la desesperanza , porque eso lo único que hace es llevarnos a las famosas brazas del “bunout”. 
Mucha contracorriente nos queda por  vencer. Somos una profesión con miles de oportunidades de mejora, un espacio vivo y por conquistar, y no podemos olvidar que  la clave clave para ser visible es : ser actores y sujetos de nuestro desarrollo.