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Enfemera de la Universidad del Rosario de Bogotá-Colombia-Abogada de la Universidad Nacional de Colombia. Con formación postgradual en Gerencia de la Salud Pública,Instituciones Jurídico Laborales , Políticas Sociales con Enfasis en Salud y Docencia. He sido profesora de Etica y Bioética, FORMACION POLITICA en universidades como: Fundación Universitaria del Area Andina en Bogotá-Colombia; y me desempeñè como Enfermera HUS de Bogotá ; Conferencista en las áreas de Responsabilidad profesional, políticas de Salud y enfermería, Etica y Bioética, Derechos fundamentales, en especial derechos de los niños y niñas. Expresidenta del Consejo Técnico Nacional de Enfermería CTNE -período 2008-2010.Miembro de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia ANEC.

sábado, 1 de agosto de 2015

PRINCIPIOS DEL EJERCICIO PROFESIONAL: Cuestiones y reflexiones sobre su aplicación


Hace poco, en el contexto de una conversación sobre ejercicio profesional, alguien preguntaba y  razonaba sobre la aplicación  de los principios así: veo que en  las condiciones del contexto actual, cada vez es más difícil la aplicación de los principios del ejercicio profesional, hay situaciones que  no  me permiten interactuar con mi paciente, o en la comunidad cumplir con mis competencias, porque la carga de trabajo relacionada con otras cosas que no son el cuidado es absorbente, entonces ¿Qué sentido tiene tenerlos como norma? ¿No se quedarían estos en el discurso por falta de aplicación?   

Reconociendo que hoy se viven en las profesiones  demasiados motivos de desaliento, es preciso advertir que las profesiones no pueden renunciar a la aplicación de sus principios, aún bajo la excusa de la dificultad de aplicarlos. 
No  se trata aquí de dilucidar con amplitud sobre si es utópica la aplicación de los principios, se prefiere ,mejor, insistir en la necesidad de encontrar alternativas que posibiliten su aplicación. 
  
Es preciso también entender que las restricciones de la aplicación no relativizan la validez de los principios, ni  puede llevarnos a maximizar nuestro propio interés y dejar  al antojo un ejercicio ético y responsable.

Funciones de los principios :  La importancia de los principios en el ejercicio profesional se deriva de las funciones de estos: intelectuales, intra e interpersonales. Así constituyen una herramienta práctica para la toma de decisiones, facilitando  el juicio particular y transmitiendo probabilidades para que los resultados que se desean se alcancen.

Los principios nos guían hacia una decisión o hacia juicios correctos en un caso particular, ayudándonos a comprobar nuestro juicio y a controlar los factores personales que podrían descarriarnos.  Al respecto, es común observar, que una  infracción al deber objetivo de cuidado, siempre va acompañada de la falta de aplicación de los principios profesionales. 
Una recomendación general muy práctica para la planeación del cuidado y su desarrollo, y por ende  la  toma de decisiones, es revisarlas siempre bajo la luz de los principios, toda vez que son un referentes del actuar; de este modo cuantos problemas de responsabilidad deontológica  nos evitaríamos    

Por otra parte, un profesional  que actúa con base a principios, es un profesional de confianza,  pese a las cuestiones que se presenten en la interacción social. Estos nos  permiten que podamos definir nuestra  identidad y dar visibilidad a nuestras acciones, porque estas  pueden ser fácilmente identificadas con el imaginario que la sociedad espera del servicio de los profesionales. En este sentido, actuar con principios es una  cuestión práctica. Aún,  en algunos contextos del mercado del trabajo, una persona con principios tiene más valor agregado y sus acciones se valorizan más,  que aquella que se maneja al vaivén de los contextos.
Principios:  fuente de armonía: Dentro de las profesiones con los principios se teje urdimbre, se trabaja colegajes, solidaridades, se realiza proyectos de vida laboral. ¿podría entonces, desconocerse el sentido de los principios profesionales?   
Como se señaló al comienzo, no cabe duda que vivimos una gran problemática profesional, y pareciera que nos resignamos, con escepticismo y pesimismo,  pero tenemos a la mano herramientas que nos visibilizan y facilitan el cumplimiento de nuestra misión. Sin embargo , también es preciso tener en cuenta que,  preservar un actuar con principios es  colocarse en evidencia. Con ellos la sociedad nos toma en cuenta  y nos toma cuentas sobre nuestro quehacer, repercutiendo en el imaginario profesional social. A eso nos exponemos, pero es sin duda un gran y buen reto. 

Todo esto  explica porque es tan racional tratar de resolver la problemática de las profesiones, e incluso evitarla, con base en principios. No cabe resignarse a que todo siga siendo como parece que es. Pequeños cambios pueden ser impactantes.

miércoles, 1 de julio de 2015

LA EXCUSA "ES QUE": UN CUENTO PARA LA VIDA PROFESIONAL.

Cuando nacieron las excusas, saliste de primero a bautizarlas (anónimo)


Con la venia de GEMA SANCHO, autora de este cuento, invito a pensar en las excusas que, a mi entender,  no permiten el desarrollo de una profesión.

 "Cuenta la leyenda que en aquel lejano lugar vivía un bruja , de medias de rayas y verrugas en la nariz; la bruja mala del "es que".
Cuando los niños que allí vivían cumplían su primer año eran visitados por la bruja mala del "es que", quien les regalaba un inmenso saco lleno de "es que"s de todas las formas y colores, listos para utilizar a lo largo de toda su vida. Cada saco que los niños recibían contenía "es que"s  grandes y pequeños, "es que"s enrevesados y "es que"s sencillos, oscuros y brillantes, "es que"s musicales, graves y agudos,... A partir de ese día, los niños aprendían a colocar cada mañana varios "es que"s en su mochila o en sus bolsillos, y no dudaban en sacarlos y mostrarlos cada vez que necesitaban justificar su comportamiento.
Los "es que"s eran inagotables, incluso parecían multiplicarse a medida que los años pasaban y, ya adultos, aquellos que en su día fueron niños, seguían llenándose los bolsillos con varios "es que"s cada día. Todos estaban contentos de poseerlos, ya que resultaban muy valiosos a la hora de encontrar excusas externas que les libraran de temas complejos, comprometidos o que requerían algún tipo de esfuerzo. De este modo, los niños iban creciendo en su cómodo afán de buscar razones ajenas para sus propias acciones.
Pero quiso el destino que un día ocurriera algo inesperado. El día que el pequeño "Voy a" cumplía su primer año, la bruja del "es que" cayó enferma y no pudo llevarle su regalo porque "es que" estaba en la cama con fiebre!! Y así fue como "Voy a" no recibió su preciado regalo de cumpleaños y tuvo que desenvolverse en la vida sin su saco de "es que"s.
"Voy a" era un niño peculiar, un tanto extraño diría yo. ¡Tenía la mala costumbre de hacer preguntas! Y no preguntas corrientes, no, hacía preguntas consumidoras de "es que"s. Un día, por ejemplo, se encontró con un compañero de clase que lloraba sentado en un escalón:
- ¿Qué te ocurre? - le preguntó "Voy a".
- "Es que" me han puesto un cero en la redacción - contestó el niño entre sollozos.
- ¿Cómo ha sido eso?
- "Es que" no la entregué.
- ¿Qué pasó para que no la entregaras?
- "Es que" mi perro se puso a jugar y sin darse cuenta, la destrozó.
- ¿Quieres decir que tu perro destrozó tu redacción, no la entregaste, te han puesto un cero y ahora lloras? Además de preguntar, a "Voy a" le gustaba resumir, aunque cuando resumía de esta manera, los niños se sentían incómodos...
- Sí, "es que"....- el niño rebuscó en sus bolsillos, ansioso por encontrar el "es que" adecuado.  Pero antes de que pudiera encontrarlo, "Voy a" lanzó su última pregunta, aquella con la que solía acabar las conversaciones...
- Y, ¿qué vas a hacer? El niño sintió una punzada en el pecho, como si se ahogara. Abrió su mochila y revolvió ansioso su interior en busca de un "es que" que poder utilizar. Al fondo, debajo del estuche, encontró un "es que" pequeñito..
- "Es que" no me entiendes - respondió rápidamente y salió corriendo, no fuera a ser que "Voy a" le siguiera preguntando.
Este tipo de episodio se repetía con cierta frecuencia. Los niños procuraban meter cada día más "es que"s en su mochila pero, al final del día, tras una breve conversación con "Voy a", tan sólo quedaba el recuerdo del eco en su interior.
Los "es que"s se agotaban tan rápidamente que los niños y mayores del lugar comenzaron a usarlos cada vez con menos frecuencia, temiendo que se les acabaran.
La bruja del "es que", verde de rabia y amarilla de envidia, al ver que su poder iba disminuyendo día a día bajo las demoledoras preguntas de "Voy a" decidió presentarse ante él con un gran saco de "es que"s, los más lujosos y brillantes que tenía, dispuesta a regalárselos.
- ¿Qué quieres? - preguntó "Voy a" al verla llegar tan cargada.
- "Es que" no pude hacerte tu regalo el día de tu primer cumpleaños.
- Gracias, no importa - contestó "Voy a" con amabilidad.
- "Es que" tenía que habértelo dado pero "es que" estaba enferma. "Es que" hacía frío y no me abrigué lo suficiente. Sé que debería haberme abrigado pero "es que" estaba entretenida y no me di cuenta. "Es que" no me acordaba de que era tu cumpleaños ese día porque suelo anotarlo pero "es que" no encontraba el boli y lo dejé para más tarde.. - la bruja continuó dando explicaciones inconexas, usando "es que" tras "es que" hasta que, sin darse apenas cuenta, el saco que traía como presente para "Voy a", fue disminuyendo de tamaño. "Voy a" estaba atento, escuchando cada una de sus palabras, mirándola con sus profundos ojos negros. La voz de la bruja se iba haciendo cada vez más aguda y su cuerpo parecía ir menguando a medida que los "es que"s de su saco iban saliendo para desvanecerse en el aire.
Finalmente, con voz serena pero firme y una dulce sonrisa en su cara, "Voy a" le dijo:
- No necesito tus "es que"s, bruja. He aprendido a asumir mis propias responsabilidades. Sé que hay cosas que no dependen de mí y las asumo, pero siempre encuentro algo que yo puedo hacer que sí depende enteramente de mí.  Me siento feliz de controlar mi propia vida, de tomar mis propias decisiones y de asumir las consecuencias de mis acciones. Nadie sabe a ciencia cierta qué ocurrió entonces. Algunos hablan de una fuerte tormenta que levantó a la bruja por los aires y se la llevó a otro lugar aún mucho más lejano. Otros dicen que se derritió quedando en el suelo, a los pies del niño, tan sólo sus medias de rayas y que por eso desde entonces puede verse dibujado un paso de cebra en ese mismo lugar. Lo cierto es que nunca más se supo de la bruja mala del "es que" y que, a partir de entonces, los niños que allí nacían no volvieron a recibir su preciado regalo en el día de su primer cumpleaños.
"Voy a" fue, poco a poco y a través de sus preguntas acabando con todos los "es que"s que aún quedaban. Y dedicó su vida a hacer que los habitantes de aquel lejano lugar aprendieran a tomar conciencia de su propia realidad, buscaran nuevas opciones y asumieran la responsabilidad de sus propios comportamientos."

martes, 2 de junio de 2015

PRINCIPIO DE PRECAUCION: POR UN EJERCICIO PROFESIONAL RESPONSABLE

"Niña con paloma" Picasso
Esta reflexión ofrece algunas ideas iniciales sobre la Precaución, como enfoque y principio práctico, hacia la construcción de una cultura precautoria y un ejercicio profesional responsable.  
Desde la Declaración de Rio (1992), su campo de aplicación ha sido, principalmente, las situaciones de medio ambiente y la salud pública. Hoy este nuevo principio bioético  gana confianza y aceptación social en todos los campos de conocimiento y actividades humanas, por sus  ventajas en términos de seguridad, agilidad en la toma de decisiones, en la evaluación, en la gestión.

QUE ES:  a) Me atrevo a señalar que la precaución es la madre ¿o hija?de toda prudencia.  Ante  todo, la precaución es una actitud cuya intención es evitar efectos indeseados de decisiones y actos  Se parece en este caso a la prudencia que nos recomendó Aristóteles.  Sin embargo, a diferencia de la virtud  de la prudencia, la precaución surge como principio, cuando no hay certeza de los impactos de una intervención, buscando un equilibrio entre los beneficios de las acciones y los posibles daños que acarrean estas, proporcionando un razonamiento para seguir una determinada dirección en un caso y  contexto específico,  respetando para esto los criterios profesionales en la toma de  decisiones.

La precaución es científica tanto en su formulación como en su aplicación. Con este principio el profesional  es capaz de identificar y tener en cuenta sus limitaciones de conocimientos y la necesidad de contar con un marco más amplio de observación,  toda vez que la falta completa de evidencia científica que no se conozca,  no debe usarse como razón para postergar las medidas que impidan degradar o dañar la salud de los seres humanos. Igualmente es preciso tener en cuenta otras situaciones como la  intuición, “ los sentires”,  y  otros saberes, con los cuales se puede  tener una actitud de vigilante y prudente anticipación a aquello que podría tener un desenlace no deseado.  
b) La precaución y el riesgo (amenaza de daño producido por los hombres) no son solo cuestiones técnicas, son también políticas: la evaluación del riesgo , lejos de ser un frio ejercicio de asepsia científica, tiende a diferir según quien los evalúe, y quien tenga que soportarlo y esto es una cuestión ética y política que implica la búsqueda de un equilibrio de valores, por tanto es una herramienta de gestión y  gobernanza.

 QUE  NO ES:  a) El profesional precavido no es osado, toma el máximo de provisiones para evitar el peor de los resultados.    Un viejo chiste explica esto. Un hombre salta desde un edificio. Al pasar por cada ventana, mientras baja, las personas  que hay  dentro le oyen decir: “por ahora va bien, por ahora va bien…”. Actúa como si estuviera haciendo una estimación de riesgo, pero el resultado, en verdad, está determinado.  Contrario a este hombre, el profesional precavido  hace un balance beneficio/costo, el cual sustenta su decisión que toma.

B) No es actuar con “optimismo ingenuo”, como aquellos  profesionales que además de ser extremadamente  positivistas (algo de admirar)  tienen una visión muy simple de la realidad, o se basan en falsas creencias, o mitos, pensando que todo saldrá bien siempre,  y que nada malo les puede pasar hagan lo que hagan

 A MANERA DE RECOMENDACIÓN : 
· Identifique el problema, tanto el inmediato como aquello que podría suceder si la actividad que realiza continúa.  Un caso sencillo: en determinado servicio de urgencias, solo tomaban temperatura, en el triaje, a los niños,  hasta que un día….  Identifique lo que no  sabe.Sea humilde, pregunte.
·Evalúe la gama de alternativas, rigurosamente pregúntese sobre los riesgos y beneficios de cada una para tomar su decisión. 
· Recuerde que el principio de precaución es un proceso, entre otras cosas es un proceso de  aprendizaje, recordando que a cada decisión corresponde su propia información, incertidumbre y alternativas. 
· El profesional tiene la obligación de saber, investigar, comprender, informar sobre todo lo potencialmente expuesto al riesgo, y actuar sobre los potenciales impactos, no cabe escudarse en la ignorancia, o en la falta de recursos, o en no dependía de mi, etc, etc.
·  También tiene la obligación de compartir el poder, democratizando la toma de decisiones. En lo legal, es importante saber que al iniciar una actividad nueva, la carga de la prueba recae sobre el iniciador de la actividad; quien debe demostrar que no hay vía alternativa más segura para lograr lo que ha de lograrse. Sin embargo si los siguientes profesionales reparan en el error, su obligación es rectificar la alternativa. La cosa no es cambiar por cambiar.

Recomiendo leer: En este blog , el post: “observarte para cuidarte”,  y en la web:  “ Locus de control y valoración de riesgos tanto en su gravedad, como en la posibilidad de ocurrencia.”, del profesor  Jesús Edilberto Rodríguez.


viernes, 1 de mayo de 2015

“ DERECHO AL DELIRIO”

POR SIEMPRE GALEANO.


El pasado 13 de Abril falleció el escritor Eduardo Galeano, quien nos enseñó a imaginar  y soñar que otro mundo es posible. Este blog le rinde un homenaje, compartiendo sus palabras , invitando a delirar con la reflexión sobre:
( …) “En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
(…) la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
(…) los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
(…) los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
(…) el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
(…) la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
(…) serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
 (…)seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia;
 (…) pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.”
En Patas Arriba-Siglo XXI-2004.


miércoles, 1 de abril de 2015

LA MAGIA DEL “UNIFORME”: ¿SOMOS LO QUE VESTIMOS?

Una reflexión que invita a comprender el trasfondo que envuelve su magia, entendiendo por ello,  y aquí: el poder que, aparentemente, otorga este traje singular a quien lo porta.
Los uniformes son tan antiguos como la humanidad: el guerrero, el sacerdote, la enfermera, los médicos, unas profesiones más que otras se han distinguido por su indumentaria. ¿Sabe Usted el origen del uniforme en su profesión?  A mí, generalmente,  me lo recuerdan, y muy bien por ello, en las celebraciones del día de la enfermera, constituyendo esto un goce para la imaginación y la memoria.  

Pero algo va de la investidura al uniforme; en el último siglo el traje reglamentario cubre literalmente la mayoría de los campos de la sociedad. Hoy la gerencia moderna y los mercados lo justifican como parte de lo que llaman la imagen corporativa. Muchos argumentan que el uniforme es bueno porque estimula la sensación de pertenencia, ahorra el gasto de ropa y evita los desfiles de moda innecesarios, o des-estimula los sentidos y deseos.
¿Es la (o el) profesional la que lleva el uniforme o es el uniforme el que lleva al profesional? Como quien dice ¿el hábito hace al monje?  ya que también se corre el riesgo de que el uniforme se vuelva estigma, debilite la individualidad, facilite la manipulación política, pues una cosa es una comunidad de .., y otra cosa, y con el mayor respeto,  parecer un rebaño uniformado,  donde el efecto de péndulo puede ser devastador para una profesión.

Por otro lado, el uniforme puede ser un símbolo de estatus que estimula las ganas de trepar la escalera-por cierto sin escalafón-de algunas profesiones; quizá llevar un uniforme estimule la esperanza de recibir un trato más digno, acorde con, y sin duda alguna, habrá muchas personas que le agradecen lo que “tienen”, o quizá lo que “son?”  a este traje.

Todo esto está  bien, recuerdo que su debate en las profesiones no es nuevo, se reabre cíclicamente y en torno a él se manifiestan diversas posturas. Lo irreconciliable de las posiciones a favor y en contra, demuestra que el uniforme de las o los profesionales es mucho más que una manera de vestir, por su significado sicológico y social, produciendo ciertos sentimientos y comportamientos en aquel que lo viste y en aquellos que lo ven desde fuera. Puede  producir rechazo, admiración, disciplina, concentración, seguridad, falta de iniciativa... Depende de la percepción del sujeto. De todos modos, está claro que los uniformes nunca pasan desapercibidos en nuestra sociedad.

Es verdad, el uniforme es ropa. Pero es una ropa con personalidad propia. Que solo la llena el profesional que la porta, y la llena con los componentes que debe tener todo profesional: conocimiento, concepción y acción. De otra forma, el efecto del  péndulo, de que se habló anteriormente, sucede, o sucede.
  
¿Por qué vestimos uniformes? En mi modesta apreciación, el uniforme moderno o anticuado, sigue haciendo valer sus poderes, o por lo menos pretende lograrlo. Siempre me pregunté si ¿era posible desprenderme y no dejarme contagiar de la personalidad que desprende el uniforme? , y  la forma de hacer conciencia sobre esto , y sin  entrar en valoraciones sobre la estética, la decencia o que se yo, fue pensar sobre la representación de este traje y su consideración como “ropa de trabajo”. A propósito, pienso que  uno no puede ir con la misma ropa a la discoteca, al supermercado, o al trabajo, y aquí valido su propósito: elemento de protección, bio-seguridad y ocupacional para las profesiones de la salud.   

Por ello defiendo  los vestidores, los sitios donde guardar las pertenencias y ropa de calle, medidas  que se vulneran en las instituciones, en especial y voy a anotar algo que me parecía cruel, y pese a los convenios docentes-asistenciales, los estudiantes sin sitio donde dejar sus pesadas “maletas de saber” y menos cambiarse su ropa de calle.



Para terminar: Bueno, de alguna forma  parece que hoy con la moda vamos todos uniformados  lo que si se debe tener en cuenta es que la indumentaria externa vaya y venga, pero no hay que dejar uniformarse la cabeza. Considerando que la pregunta ¿somos lo que vestimos? no puede quedarse en el aire, y debemos responder a ella con nuestra competencia, acción y actitud como profesionales.   

domingo, 1 de marzo de 2015

LA DOBLE PRESENCIA - TRIPLE JORNADA DE LAS PROFESIONALES –“….HIJAS DE EVA”.

VA POR USTEDES, ¡MALABARISTAS DE LA VIDA!  


Pensar la “doble presencia-triple jornada” implica situarse en el contexto en que se desarrolla la división –social- sexual - del trabajo . Nuestra sociedad se caracteriza por la construcción social a partir del trabajo asalariado.
El siglo que vivimos, pese a las profundas transformaciones que alcanzan todos los niveles de la vida social, continúa marcando la  división trabajo-casa, heredada de la revolución industrial, infravalorando todo aquello que tenga que ver con la reproducción social,  obviando el trabajo de las  profesiones con adscripción social de género, tales como Enfermería, Trabajo Social, Terapias, Educación (por mencionar algunas).

En ese contexto, la participación de la mujer en el mercado laboral alcanza niveles superiores al 80% en América Latina, (entiéndase no en condiciones dignas de trabajo), y allí vamos medio locas en un circo de tres pistas. Cual domadoras de fieras, bailarinas, malabaristas... tratamos de que haya magia para que el espectáculo salga redondo, y el público nos aplauda, porque además este público sabe que si hay una profesional  de aquellas profesiones –desterradas hija de Eva- ,  las cosas saldrán mejor.

Porque no reconocerlo: Somos auténticas malabaristas , ¿pero a qué costo?. 

Las mujeres mantenemos gran parte de nuestra vida en movimiento; quizá dos trabajos, o una jornada extensa llevando papeles a la casa, estudio, familia; y cuando todas estas partes se encuentran en el aire, pensamos que tenemos el control. Sin embargo, no reparamos que puede suceder algo inesperado, algo puede romperse y entonces, comenzamos a preguntarnos ¿que salió mal? ¿Qué hace la profesión y las organizaciones por mí?  

Está documentado que la doble presencia tiene gran impacto en el sentido de vida y la salud de la mujer, y porque no decirlo en la construcción familiar .  Sin profundizar en los distintos estudios que analizan la distribución del tiempo de las mujeres  profesionales y la carga laboral,  tomo como referencia algunos datos aislados para recrear el problema : del estudio “Riesgo de salud en mujeres con múltiples roles” ( Viol Gómez 2009- Universidad de los Andes) , se infiere que el interés de algunas profesionales por asumir la doble presencia en los espacios y tiempos reproductivos y productivos  es la búsqueda de ascenso social. Un dato suelto- pero curioso- respecto a la situación económica familiar : “se puede afirmar que son las enfermeras las que más ahorran, con relación a otras profesionales. Siendo estas profesionales las que más cambian de instituciones laborales  y quienes presentan más enfermedades profesionales que no las reportan, pero si las sienten.".El registro ANEC reporta que el 73% de las profesionales de enfermería son cabeza de hogar.  
Las jornadas  laborales representan una fuerte carga simbólica para las profesionales: El auto-concepto de considerarse exitosa es proporcional al tiempo que dedican al trabajo, es el caso de quienes se dedican a Educación e Investigación.  Si a esto le sumamos los indicadores sociolaborales, tales como salario, contratos y precariedad laboral, etc, completaríamos el cuadro de este problema. 
Así,  ¿No estará faltando una mayor reflexión sobre estos asuntos que aparentemente son personales y privados pero que forman parte de la identidad social  de nuestras profesiones, que es un asunto público ?   Sin duda , aquí aparece lo político y lo económico. Como cierre  propongo  que debatamos estas situaciones preguntándonos:  
¿Cómo encontrar la unidad perdida entre producción y reproducción social?  
¿Cómo  organizar los tiempos, trabajos y modos de vida en búsqueda de equidad? 
Alguien  respondería “son preguntas difíciles”, señalando ,por mi parte, que el problema puede exceder los planteamientos profesionales y multidisciplinarios, exigiendo estrategias Estatales,  que unidas a la  autoconciencia de nuestra situación podamos lograr un buen vivir.

domingo, 1 de febrero de 2015

¿ADÓNDE VAN LOS VALORES DE SU PROFESIÓN?

“Necesitaban milagros: los hicieron” Voltaire.

Luego de retomar fuerzas, este año comenzamos con un tema complejo y sensible : ¿ADÓNDE VAN LOS VALORES DE SU PROFESIÓN ? esperando e invitándole a pensar que este tema si es de su incumbencia. El presente y futuro de una profesión no puede ser tarea de algunos.
Como ejercicio de imaginación,  me atrevo a interpelar pidiendo cuentas, o mejor, buscando su respuesta a algunas preguntas problematizadoras como:
1.  Cuáles son los puntos básicos para identificar la “ideología fundamental” de su profesión?
2.   ¿Qué valores no deben cambiar en la profesión y cuales deben fluir y para qué?
3.   Esfuércese por mirar cuales son los valores fundamentales, que pasan la prueba del tiempo, en la profesión y pregúntese ¿Si las circunstancias cambiaran y la/o lo  juzgaran por  mantener ese valor, aún así lo defendería, o lo defiende y cómo? o porque no lo hace?(cuéntenos)

¿Y qué pasa? Sin pretender respuestas definitivas a estas preguntas, podemos  constatar con manifestaciones ostensibles como: la indiferencia, apatía, omisión,  la inmediatez, el “todo vale”, individualismo, desinterés, incompetencia y  algunas expresiones como: “el no me toca, no es mi función, que jartera, ya vengo, no me pagan por eso, hay que esperar, es culpa del sistema, no se puede hacer nada, que algo está pasando con los valores; existiendo una verdadera dispersión de ellos dentro de una profesión , no siendo fácil agruparlos por categorías,  o encontrarlos con cierta estabilidad entre sus miembros.

Se percibe una tendencia a imaginar que es imposible ser buen profesional: con conocimiento, actitud y concepción en un modelo social-económico como el actual. Y aquello que llamamos ciencia, parece alejarse de la creatividad, de la sinceridad, de la coherencia entre el pensar y el actuar, profundizando el divorcio entre ciencia y humanidad. Por otra parte, suena a lenguaje de otra época hablar de una lógica de subordinación de los medios a los fines, y de estos a principios de valoración autónomos; de una lógica de maestros y discípulos, de la relación entre teoría y práctica, de la lógica de pensar en nosotros y todos.

Paradójicamente, hoy y mas que ayer se habla de ética, contando las profesiones con estructuras éticas; sin embargo, el tema de los valores sigue siendo problemático y sin mayores incidencias en el ejercicio profesional.

Como docente de esta asignatura observaba que la construcción de valores tiene, en gran medida, componentes de género: aquellos  piensan que es asunto de ellas , y ellas piensan que es asunto de las otras. Por otra parte, y cómo si se quisiera compensar la sensación de crisis , los discurso, las frases de cajón, los eslóganes institucionales , las misiones y visiones,  se llenan de referencias a la humanización, a las religiones, a los derechos humanos, pero la interiorización y  expresión de los valores no logra tampoco reflejarse en sus prácticas.
Posibilidades:  Quizá todo ello nos lleva desde ya a  evaluar la cuestión ética, señalando que es un problema social relativo a la expresión de los valores y su formación, y uno de los resultados de  la contradicción entre los modelos sociales y económicos vigentes, del contexto,  la cultura, y la historia.  Esto nos enseña que todos estamos en las manos de todos, y por tanto la educación constituye una herramienta para superar estas deficiencias. 

En este marco, y A PARTIR DE LOS VALORES, debemos prever el presente y futuro de las profesiones, teniendo claro la imagen objetivo que ilumine el proceso, invitándonos a contestar  ¿qué mundo nos gustaría vivir? ¿Cómo debe responder nuestra profesión para construir dicho mundo

Estoy segura, que todas y todos, independiente de nuestras concepciones, formaciones, ideologías ,  motivaciones, sensibilidades, emociones, imaginaríamos  un mundo equitativo, incluyente, sostenible, sustentable, sano, saludable, hermoso, amigable, productivo, compasivo, digno, responsable, amoroso, con oportunidades, es decir en pocas palabras  un mundo humano, más que humano.
Este mundo requiere re-descubrir personalmente y continuamente nuestro quehacer , nuestro comportamiento, nuestra conciencia, nuestro papel, nuestra historia ,  realizar la profesión como un acto de fe, que no es otra cosa que creer en lo que hacemos –profesar la profesión- .


El nuevo escenario: Con este simple análisis,  podemos derivar el doble compromiso que toma el escenario y el camino hacia dónde dirigir los valores personales, profesionales y sociales : la solidaridad y el vínculo social.

Sea cual sea a evolución de nuestra sociedad moderna, los modelos económicos, los modelos de salud-por hablar particularmente de mi profesión la Enfermería, el destino personal y colectivo, el Ethos que representa los valores, debe girar alrededor de ese compromiso. Su importancia pretende ante todo la permanencia de la ETICA  y se radica en la búsqueda y desarrollo personal y colectivo de los componentes de ese compromiso : responsabilidad, equidad, compañerismo, alianza, sensibilidad, formación, unidad, disciplina, organización, compasión, respeto, dignidad, participación, permitiendo que nuestros destinos personales encuentren espacios para la afirmación, sentido de la vida, la realización del propósito personal y profesional, esperando que esto tenga respuesta propositiva a la pregunta base de esta reflexión.  De esa forma, todos podemos ganar, de otra forma: todos habremos perdido.

lunes, 1 de diciembre de 2014

MITO-FABULA SOBRE EL CUIDADO: UN MITO DE CREACION


Que el amor, la felicidad y la paz que estamos celebrando y agradeciendo en estas fiestas, predominen aún más en la manifestación de nuestro Ser y Hacer en el Año 2015

Para esta época Navideña, queremos regalarte LA FABULA-MITO SOBRE EL CUIDADO, que algunos se la adscriben a Higinio, (Gaius Julios Hyginus hacia el 44 año A.C).Igualmente dejo a su consideración un decálogo de "Resoluciones facilitadoras" de este blog, para el año 2015. ¿Cuáles son las suyas?

“Un día cuando se disponía a atravesar un río, Cuidado se sintió inspirado al fijarse en un pedazo de barro.  Entonces maravillado comenzó a darle forma, cuando apareció Júpiter.
Cuidado pidió a Júpiter que le soplara con su espíritu, lo que éste hizo de buen agrado.
Cuidado quiso nombrar a su criatura pero Júpiter se lo prohibió, a menos que le llamara como él.
Esto suscitó una discusión entre Cuidado y Júpiter, el padre de los dioses.
En eso apareció Tierra, quien también quiso llamar a la criatura con su nombre pues ésta estaba hecha de su propia materia.
Ahora eran tres los envueltos en una discusión, de manera que pidieron a Saturno que actuara como árbitro. Este tomó la siguiente decisión que pareció justa.”
“Usted, Júpiter quien le otorgó el espíritu, recibirá de vuelta este espíritu cuando la criatura muera.
Usted, Tierra quien le otorgó el cuerpo, recibirá de vuelta la corporeidad de la criatura cuando esta muera.
Más usted, Cuidado, quien moldeó a la criatura, determinará cuales son los cuidados que debe recibir la criatura mientras ésta viva.
Una vez más comenzaron a discutir sobre el nombre de la criatura, cuando Saturno decidió que sería llamada hombre que se deriva de “humus” que quiere decir tierra fértil”
!FELIZ NAVIDAD!

Uno de los ávidos lectores de este blog me preguntó cuales serán las  “resoluciones facilitadoras” de este blog para el año 2015.  Mejor dicho…no se les pasa a los lectores ni una.
Bueno…es una pregunta justa que contestaré en forma muy resumida:
1)         Aseguraré que siga aprendiendo de las personas con quienes facilito un aprendizaje.
2)         Me reservo en este blog el derecho a opinar y a tener mis propias inconsistencias.
3)         Me prepararé día a día en los temas de Formación (profesiones), de Ética y de Política, velando por  la calidad de los escritos y de las ponencias donde las realice.
4)         Me recordaré que las perspectivas de las personas sobre los temas,  dependen del enfoque con que se abordan.
5)         Cuando me sienta tenso en un diálogo, comprobaré si las palabras de la otra persona son congruentes con su enfoque, lenguaje y quinesia…y revisaré en mí esos asuntos, continuamente.
6)         Me reconectaré con algunos estudiantes y colegas del pasado.
7)         Me cuestionaré acerca de mis propias  posiciones, acciones y “consejos”/ entendido como preguntas a otras personas.
8)         Afianzaré la acción propositiva ,especialmente, en los asuntos relacionados con la problemática de mi profesión
9)         Agilizaré la publicación del libro en edición sobre “FORMACION, ETICA, Y POLITICA: Un tejido hecho con “cuidado””.
10)     y la última: Escribiré  temas que a mis lectores les interesa y necesitan, tratando que  encuentren lo que quisieran decir, pero, a veces, no se atreven.

 ¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO 2015 !!!  Nos leemos en Febrero