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Enfemera de la Universidad del Rosario de Bogotá-Colombia-Abogada de la Universidad Nacional de Colombia. Con formación postgradual en Gerencia de la Salud Pública,Instituciones Jurídico Laborales , Políticas Sociales con Enfasis en Salud y Docencia. He sido profesora de Etica y Bioética, FORMACION POLITICA en universidades como: Fundación Universitaria del Area Andina en Bogotá-Colombia; y me desempeñè como Enfermera HUS de Bogotá ; Conferencista en las áreas de Responsabilidad profesional, políticas de Salud y enfermería, Etica y Bioética, Derechos fundamentales, en especial derechos de los niños y niñas. Expresidenta del Consejo Técnico Nacional de Enfermería CTNE -período 2008-2010. Fui hasta el año 2015 miembro de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia ANEC.

viernes, 2 de febrero de 2018

VIAJE A LA MEMORIA, Y CRÓNICA DEL DESARROLLO PROFESIONAL: TALLERES

Quiero compartir desde este espacio una de las prácticas que se han llevado a cabo, con mucho éxito, sobre aspectos del desarrollo profesional. Partiendo de las preocupaciones de los profesionales, y con el fin de contribuir al diagnóstico y búsqueda de soluciones a la problemática que se vive en las profesiones, planteo la construcción de talleres de reflexión y análisis , que pueden llevarse a cabo en las aulas de formación , entre los colegas, en los espacios de docencia, en las organizaciones profesionales, en el entorno próximo. . Gracias por compartir sus conclusiones al respecto , bien sea en los comentarios o por correo: formacionpolítica1@gmail.com.

TALLER  No 1
TEMA: DESARROLLO DE LA PROFESIÓN
SUBTEMAS: VOCACIÓNRETENCIÓN Y COLEGAJE
PROPÓSITO DEL TEMA: La participación en este taller  nos permitirá realizar la reflexión sobre el avance y sentido  que toma la profesión en nuestras vidas, generando compromiso y proyección hacia un presente y futuro mejor de la profesión, y el cuidado de la salud.
GUÍA METODOLÓGICA: Se propone que: con  base en las preguntas problematizadoras , tomar del listado 3 o 4 que  considere ser analizadas ,  aborde la reflexión desde la experiencia, conocimiento, vivencia de cada uno de los participantes. Para esto utilice los ejes conceptuales que considere; por último, no olvide concluir con los compromisos correspondientes a fin de socializar el pensamiento del grupo.

DESARROLLO: Ejercicio: EL VIAJE DE LA MEMORIA. Necesitamos organizar el itinerario, compañía y  equipaje para emprender, continuar ,  avanzar , y servir de guía, en la travesía del ejercicio profesional;  reflexionemos entonces sobre algunos aspectos particulares como: vocación, retención, colegaje.
PREGUNTAS PROBLEMATIZADORAS:
1.    ¿Qué valores, variables , y o factores intervinieron en Usted para escoger la profesión los cuales  ha llevado en su maleta?. Cuales  considera que son los necesarios para que todo los jóvenes deban tenerlos en cuenta al  emprender el viaje de su profesión?  Usted, como guía del viaje  pregúntese ¿Cómo les explicaría a los jóvenes cual es la falsa imagen que ellos pueden ver de la profesión y que no se dejen confundir?
2.    ¿Cómo motivar, incentivar y facilitar la decisión  y acción de: los jóvenes, la sociedad, los gobiernos, las organizaciones, instituciones, colegas,  para lograr compromiso con un ejercicio de la profesión que satisfaga?
3.    ¿Usted tiene o tuvo oportunidades de aprender y crecer en su trabajo? ¿Ha comentado, o considera pertinente comentar aquí su progreso, cansancio, logros y frustraciones de su profesión?
4.    ¿Su trabajo le ha ofrecido la oportunidad de hacer lo que mejor sabe hacer?  
5.    ¿Sus colegas y superiores se interesaron o interesan en Usted, su reconocimiento, apoyo, estímulos, salarios, recursos para realizar su trabajo?
6.    ¿Su opinión cuenta entre sus colegas? ¿Cree en la palabra de sus colegas y apoya sus opiniones? ¿Le molesta pedirles ayuda, o que los demás lo hagan?
7.    ¿Siente o ha   sentido incertidumbre por su futuro y el de la profesión?
8.    ¿Cómo soluciona los problemas, conflictos, desacuerdos en su trabajo principalmente entre colegas?
9.    ¿Recomendaría y guiaría a un miembro de su familia para que estudie enfermería?
EJES CONCEPTUALES taller No 1:
Eje cultural: Tenga en cuenta lo que significa; la Identidad, Valores, Normas, referencias teóricas, el conocimiento, la disciplina profesional, los  hábitos, estilos de vida , autonomía,  el género, el reconocimiento social del cuidado y de los profesionales de enfermería . Todo esto explica y permite el avance hacia el ideario de la profesión y el cuidado.
Eje Histórico social: El origen;  la formación profesional; las formas de socialización primaria y secundaria que tiene la profesión deben ser estudiadas ; las formas de interacción son variables e intervienen en el proceso de desarrollo
Eje Económico:  La identidad, convicción, convivencia ,  reflexionar si las organizaciones empoderan a los profesionales facilitando la realización económica.
Eje ciudadanía: Reflexione como el ocuparse de la profesión, proyectar la vida profesional, el futuro personal, el encuentro, la solidaridad, la participación social y política, permiten avanzar en la construcción de pensamiento y acciones colectivas hacia un presente y futuro mejor

CONCLUSIONES:


Muchas gracias.  Comparte en comentarios tus opiniones al respecto.

TALLER No 2
TEMA: DESARROLLO PROFESIONAL
SUBTEMAS: PROBLEMÁTICA DE LA PROFESIÓN Y  AGENDA ESTRATÉGICA
PROPOSITO DEL TEMA: La participación en este taller  nos permitirá realizar la reflexión sobre el avance, sentido y proyección que toma la profesión en nuestras vidas, generando compromiso hacia un presente y futuro mejor de la profesión y sus miembros
GUIA METODOLOGICA: Se propone que: Con base en las preguntas problematizadoras (puede tomar del listado 3 o 4 que  considere importantes ) aborde la reflexión inmediata desde la experiencia, conocimiento, vivencia de cada uno de los participantes. Para la reflexión utilice los ejes conceptuales que considere; por último, no olvide concluir con los compromisos correspondientes a fin de socializar el pensamiento del grupo.

DESARROLLO: Ejercicio: CRONICA DE MI PROFESION : “Entre lo existente y lo necesario”. Su grupo forma parte del colectivo de periodistas en el campo de la salud y sus profesiones, y necesita redactar una crónica para un diario que circula en todos los países de América Latina  con el fin de hacer visible el escenario deseado para el cuidado de la salud y la profesión.  El director del diario le solicita que el enfoque del escrito sea  descriptivo pero muy propositivo y prospectivo, de forma que facilite a la comunidad y a las colegas tomar sus datos y participar posteriormente en un proceso de negociación con los Ministros de los países participantes.
 PREGUNTAS PROBLEMATIZADORAS:
1.  ¿En los próximos encuentros de la profesión, con otros actores sociales,  y entre sus colegas que  les contaría  (con evidencia) sobre los avances de su profesión? 
2. ¿Qué le impide a Usted como persona, profesional, trabajadora, ciudadana, género alcanzar su desarrollo personal y profesional tan anhelado? ¿Podría ubicar estos impedimentos en una esfera concéntrica que vaya desde los niveles de interacción: consigo mismo, con sus colegas, con otros profesionales,  con las instituciones educativas y de salud, con otras instituciones, con las organizaciones, la sociedad: pacientes, población, comunidad, y con el entorno y el planeta?  
3.    De acuerdo al ejercicio anterior ¿Cómo podría definir los problemas encontrados y que calificación le daría de 1 a 10 a los mismos? Socialice su priorización
4.    ¿Cuáles son las experiencias exitosas de  los profesionales en los últimos 3 años en su país?. Puede compartir en qué consisten puntualmente y que resonancia han tenido en la práctica?
5.    En qué espacios de incidencia social y política, se puede encontrar hoy a los profesionales de -----en su país?¿Son visibles  las personas y estos espacios?
6.    ¿En qué  le gustaría que las  organizaciones profesionales trabajen por sus miembros?¿cuales son los logros de estas organizaciones en los últimos 3 años? 
7.    ¿El salario promedio de un profesional de -----de su país en el último año oscila entre:    --- y  --- dólares ?
8.    ¿Su país cuenta con estudios de recursos humanos de su profesión,  censo, estudio de necesidades, otros, ? Los conoce?
9.    ¿Cuáles son las  normas que regulan el ejercicio de la profesión en su país , y cuál ha sido el  beneficio para los profesionales que puede Usted mencionar?
10. ¿Cuál es la obra, documento, investigación , trabajo , libro que Usted recuerde fue producido por un@ colega  de su país en los últimos 5 años, y que  recomiende leer ?

EJES CONCEPTUALES: 2º taller
Eje cultural: Las profesiones necesitan visibilidad, y esto lo hace cada uno de sus miembros. Eso se consigue fortaleciendo la identidad, Valores, Normas. En esto inciden  las referencias teóricas, el conocimiento, la disciplina profesional, el  género, el reconocimiento social de los profesionales, quienes deben permitir con sus acciones el avance hacia el ideario de la profesión.
Eje Histórico social: El desarrollo profesional no se alcanza de la noche a la mañana, necesita explorarse, proyectarse y probarse. No puede confundirse con crecimiento profesional. Es decir que, el hecho de aumentar el número de profesionales en un campo, no es índice de desarrollo. El desarrollo es el paso de una etapa menos humana a una más humana. Lo intrínsecamente humano culmina con un ser desarrollado.
Eje Económico:  La identidad, convicción, convivencia , la organización empodera a los profesionales facilitando la realización económica?. La sistematización de experiencias, favorece los procesos de negociación salarial , de condiciones de trabajo y otros.
Eje ciudadanía: Ocuparse de la profesión, proyectar la vida profesional, el futuro personal, el encuentro, la solidaridad, la participación social y política, permiten avanzar en la construcción de pensamiento y acciones colectivas hacia un presente y futuro mejor. Los avances protagónicos son importantes, pero se quedan solo en el círculo de las personas, se necesita desarrollar procesos de impacto regional,  nacional e internacional.
CONCLUSIONES: ¿Cuál es su crónica sobre la profesión? Muchas gracias, se la publicamos.  

miércoles, 10 de enero de 2018

DESEOS EN VOZ ALTA PARA LA PROFESION

DESEOS EN VOZ ALTA PARA LA PROFESIÓN

En el comienzo de año propongo realizar una especie de “deseos en voz alta” para este año y el futuro general. Antes de esto, solicité ayuda a las y los colegas con ideas alrededor de ¿Cómo será la profesión en el 2018, cuáles y donde se encuentran las oportunidades?, y más que respuestas pude leer deseos que aquí se presentan, no porque sean exhaustivos, sino para iniciar la construcción del sueño de confluir hacia un presente y futuro mejor para la profesión, la salud, la sociedad y el país.

El deseo de compartir y participar  porque juntas y juntos podemos mostrar quienes somos, y para que no se pierda la esperanza. Este deseo se une al compromiso y responsabilidad de organizarnos y compartir todo lo que las enfermeras hacemos: nuestra participación en jornadas y congresos, las conclusiones y crónicas de las mismas, artículos con evidencia que se vayan produciendo, acciones de trabajo colaborativo codo con codo y en la red. Además porque al redactar la crónica de lo que hacemos fortalecemos nuestra capacidad de expresión  que tanta falta le hace a la profesión. Al compartir construiremos comunidad, organización.  Este deseo necesita de la participación en todos los campos, en especial donde se haga visible la profesión y el cuidado.

 El deseo de investigar,  tal y como lo expresó una colega: La investigación en enfermería necesita ir más allá del conocimiento disruptivo y exploratorio, hay que profundizar en la evaluación de los efectos/ beneficios de nuestra práctica y situar cual es el impacto que produce el cuidado en la salud” Todo esto nos llevará luego a evaluar cuanto aporta en concreto la profesión al  sistema de salud; cuestión que permitirá negociar en altos espacios  nuestras condiciones de vida y trabajo, nuestros salarios,  y poder demostrar que el cuidado disminuye grandes costos al sistema , lo que va quedando como deuda social con la profesión y que tienen que saldarse.

 El deseo de comunicarnos mejor Es difícil que la comunicación llegue a todos los y las profesionales, pero trabajemos duro para mejorarla.  Es preciso narrar nuestras vivencias, construir memoria histórica de la profesión, replantear el futuro que tenemos por delante,  eso y más es posible gracias al lenguaje.  No puede ser una excusa para no comunicarnos,  el hecho de que hoy ya no es posible asistir a eventos,  o que las profesionales no leen, o que necesitamos un comité especial para ello, la cuestión es que para comunicarnos necesitamos información, y esta es un derecho a tenerla y por tanto alguien se tiene que encargar de ello, y ese encargo tiene que ser de nosotros mismos. El problema no es la falta de tiempo, o la  tecnología, es la manera de pensar. Por otra parte, se necesita también crear y fortalecer espacios donde se hable de cuidado, hoy se han reducidos o concentrados en la academia, y los profesionales buscan otros temas y cuestiones, algunos nada que ver con el cuidado. ¿Será que no nos gusta ser cuidadores?  Igualmente, este deseo tiene todo que ver con hablar en positivo de la profesión, de los sujetos de cuidado, lo cual incluye tener presente los principios de realidad, humildad, autocrítica.  

El deseo de ser innovadoras:  Como alguien respondió: “La innovación tiene que tener impacto, aplicabilidad, medir y evaluar los resultados reales en los ciudadanos” Nadie elige ser un profesional para dejar que el mundo siga funcionando tal como lo hace. Torcer algún destino en el campo de la salud, la educación, lo gremial, lo organizativo, lo personal,  es más que un compromiso, una obligación de la cual la historia nos tomará cuenta como profesionales del cuidado. Las innovaciones en el cuidado de la salud deben mejorar la calidad asistencial y la vida de los pacientes, pero eso comienza en los espacios de formación.

El deseo de pasar a la acción: Si no es motivación buscar mejores condiciones de vida, de dignidad en el trabajo, de posicionar a la profesión, entonces que logrará despertar en enfermería la motivación para actuar? Es hora ya de despertar, el camino está trazado en el proyecto de desarrollo de la Ley 266 de 2996, cuando vamos a realizarlo? Que esperamos?. En ese proyecto tenemos mucho que hacer, comencemos.  Si los actores que dirigen las estructuras de la profesión no orientan, trazan políticas y guían el actuar, habrá otras alternativas, nos corresponde buscarlas, #ya no más, paso a la acción, debe ser el lema. A participar.

El deseo de apertura  Perder el miedo al trabajo conjunto, esto significa el salto que debe dar la profesión de la endogamia a la colaboración, un deseo de construir otras formas de producir conocimiento, experiencias, de cumplir con corresponsabilidades, de construir iniciativas que visibilicen y fomenten conexiones, identidad, independencia y autonomía. Abiertos a todo lo que nos posicione y proyecte, Tenemos que cuidarnos y  cerrar brechas cuando veamos que las propuestas que nos hacen terminan con el propósito y fin de la profesión, o nos hacen perder el curso de nuestras competencias, o el  objeto de la profesión.

El deseo de mostrar una actitud empática.- desear que se encuentre en los sitios donde se prestan servicios de salud, un profesional de enfermería que intente comprender lo que vive el paciente y la familia; que se vea su acercamiento, su acogida, su hospitalidad, que se muestre el papel del profesional, no solo el de los colaboradores del cuidado.   Que se forje comunidades activas mediante la empatía y las voces de apoyo, que se vea en el profesional una persona en quien confiar.

El deseo de recuperar la vocación y el liderazgo   Asumir la responsabilidad del cuidado para estar al lado del paciente.  La enfermera debe estar donde están las personas. Este deseo tiene que ver con la importancia de crear entornos de trabajo que muestre el liderazgo del cuidado, un cuidado de enfermería con ciencia y evidencia. Asumir puestos de gestión y donde se tomen decisiones políticas para cuidar la vida y la salud.  Que los profesionales ejerzan las competencias profesionales de la ley 266 de 1996 Que nos convirtamos en trabajadores del conocimiento actuando críticamente, creativamente y divergentes de aquello que no permita la dignidad del profesional y de los sujetos de cuidado. Deseo de retomar las sendas del cuidado y llenarlo de humanización, ética, pasión, respeto, honestidad, rigor, diversión, compromiso, razón, corazón, emoción, sentimiento. ¿Cómo utilizo mi talento? Nuestra profesión va ligada a nuestros valores y principios profesionales, eso es igual a vocación.

Debemos trabajar en acciones que visibilicen a la profesión, que inspiren a otros a soñar, a aprender a llegar a ser más, a hacer más.  En este 2018 he abierto mi ventana de la ilusión por lo que hago y no quiero que se cierre. Les invito a unirnos.

viernes, 1 de diciembre de 2017

LA MAGIA DE LA FORMACION POLITICA Y ETICA EN LAS PROFESION

Invito a pensar en cuál es la magia de la formación política y la formación Ética en las profesiones, adoptando como premisa metodológica que el CEREBRO NECESITA EMOCIONARSE PARA APRENDER. 

Muchos de los estudiantes de las profesiones de la salud - ahora profesionales- que vivieron conmigo esta experiencia,  podrán dar fé de mi pasión y la pasión que adquirieron ellos por este campo. La formación política y la Ética, les permitió fortalecerse como personas, líderes, con mayor argumentación, dirección y movimiento en espacios con mayores conocimientos de las humanidades, el medio ambiente, la representación laboral. Lamento que sea una pequeña muestra que logró emocionar su cerebro.

¿Pero cómo? Con el análisis de situaciones del ejercicio profesional, encontramos que se vive la historia del desencantamiento continuo de los profesionales frente a su situación económica, social, y laboral.  Esto, pone en tela de juicio -la conciencia alineada de las profesiones o sea –una separación y distanciamiento entre la formación, la participación y la comprensión del contexto en que se ejerce- , que definitivamente  para que cambie necesita el reencantarse y reencontrarse porque el presente y futuro profesional están en juego.

Cada vez es más frecuente exigirle a la educación que tenga una responsabilidad mayor en la formación ciudadana y política de los futuros profesionales, lo que va acompañado de las exigencias de entregar los saberes necesarios – cada vez más complejos – para que se puedan integrar al mundo laboral y a la sociedad en general.

Un asunto no fácil. Una realidad que se vive en soledad por los profesores de estos campos, con  la presión que los responsabiliza sobre la suerte de dicha esperanza, como si los demás docentes no la tuvieran. Se requiere entonces comenzar por ellos,  toda vez que los profesionales ascienden a ser docentes solo con un buen conocimiento de su área específica, pero sin mayor conciencia histórica de la profesión.

Señalo esto, porque cuando se analiza situaciones puntuales del ejercicio profesional, se encuentra en quien las vive –los profesionales- o las observa - los estudiantes-  lo que llamo malestares del alma: esperando que otro llegue a redimirlos. Y esta cultura o concepción se reproduce en las aulas sin mayor discusión, como si fuera un asunto de otros,  y más aún, pensando que tanto la Ética , como la Política son disciplinas confusas que se ocupan de cuestiones de opinión, mientras que la ciencia se dedica al descubrimiento de hechos, a proporcionar pruebas y la difusión de verdades objetivas.
Nada más ajeno a esa concepción por eso los males del alma. Algo sintomático de ese malestar general  es la impotencia que viven los profesionales al no encontrarse empleos significativos. Se les exige que se identifiquen con el contexto y, aún mas, que lo justifiquen y defiendan, aún en contra de los principios profesionales y sus competencias.
Esto no nos debe desanimar, la magia llegará para posicionar las ciencias humanas y el humanismo logrando una centralidad única en aquellas profesiones que se denominan disciplinas sociales como la enfermería, y porque una sociedad con buenos logros educativos, tiende a ser más igualitaria en su estructura de ingresos, tanto por los retornos laborales a la profesión, como por el impacto  en nuestro ser, en el ethos profesional,  precisamente, como experiencia vital.

Hoy en día vivimos en una sociedad que experimenta cambios profundos, y trae de la mano  la enorme influencia de los medios de comunicación; las modificaciones que experimenta la institución de la familia, de las profesiones, de la juventud; las nuevas tecnologías y los mercados globalizados que demandan una nueva cultura laboral que no se debate dentro de las profesiones; la explosión de la sociedad del consumo; la nueva concepción de la ciudadanía y el rol del Estado, Toda esta problemática debe comprenderse y seducir a nuestros cerebros, y debe hacerse desde la Etica y la Política, buscando salidas que impacten a la sociedad y las profesiones en su preocupación por los valores, ya que dicha preocupación habla de los fundamentos que permiten convivir en sociedad y mantener el norte de la propia existencia tanto como personas y profesionales.

Por tanto,  desde la visión de que el conocimiento es  ‘el recurso’ que genera riqueza se puede encontrar la respuesta al ¿Cómo?, con un reencantamiento que seduzca, que mantenga viva la esperanza de que es posible un mundo mejor, más humano, más vivible y de mayor convivencia.   Invito a convocar miradas y acciones en pro de un futuro mejor. FELICES FIESTAS A TODOS Y TODAS LAS AMIGAS  DEL BLOG…nos leemos en el 2018.    

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA CONFIANZA y LAS PROFESIONES, ALGUNAS REFLEXIONES

Nadie discute la importancia de la confianza como un valor decisivo  para el  ejercicio profesional. Por tanto, resulta necesario invertir esfuerzos, dedicación y recursos para mejorar la calidad de los conocimientos, competencias,  fortalecimiento de la autonomía, y mejoramiento de los espacios de interacción de los profesionales, porque siempre resultará un activo cuyo poder repercutirá tanto en la sociedad como en el mismo desarrollo de la profesión y sus miembros.
Desde la etimología, la confianza la  encontramos en el verbo latín confido, is, fiar, tener seguridad de la fe de alguien. En este caso, una fé relacionada con el compromiso de un profesional frente al cumplimiento de su fin y propósito de la profesión.
Constituye así un hecho básico, fundamental del ejercicio profesional, puesto que quien recibe los servicios de un profesional, coloca sus expectativas, con todo el sentido de la fé en él y en lo que representa  la profesión para la sociedad.  En este nivel, la confianza se constituye en un rasgo natural de un profesional, y así da lugar al establecimiento de reglas de conducta apropiadas -normas deontológicas- como elementos que indican hasta donde pueden llegar las expectativas, o que esperar de un profesional.  
¿Pero porqué  se debe confiar en un profesional? el punto de partida de su respuesta no es otro que la la historia y tradición  de cada profesión; lo cual conlleva la construcción de un imaginario, un legado, un aporte, y todo aquello que forma parte del  objeto de la profesión, de lo que es evidente, y lo hace diferente de otra profesión. Un profesional confiable será entonces aquel que desarrolla toda la calidad científica, técnica, moral con autonomía y capacidad de respuesta a los problemas, situaciones y estados que la sociedad le ha confiado históricamente a la profesión de la que hace parte.
Por esto, un profesional  debe ser fiel al objeto de su profesión que históricamente la sociedad le ha confiado, si cambia el objeto, transgrede a la profesión y la convierte en otra. También no solo debe parecer un profesional competente, sino ser calificado y reconocido como tal.
Esto significa que quien recibe los servicios de un profesional, espera que éste sepa y cuente  con el conocimiento específico en su campo de acción, y además represente un patrón de humanidad. La confianza así constituye  un valor, que cuando se da es preciado, y cuando no existe se le añora, y la sociedad lo repudia, y no lo olvida.
Para contestar la pregunta, también vale la pena considerar que la confianza es (…) una actitud ante el futuro. En sentido metafórico podría decirse que la confianza puede aplicarse a cualquier cosa, pero en sentido estricto sólo se puede confiar en personas, porque sólo ellas pueden haberse comprometido a actuar de una particular manera.  Así se confía en la seguridad que me da un profesional que conoce sus deberes y derechos, sus obligaciones y responsabilidades consigo mismo, con sus colegas, con los otros, las instituciones y la sociedad; que conoce su orden profesional: las normas, valores, principios, competencias.
Como parte  de la autonomía de una profesión, la confianza tiene indicadores  y por tanto permite medirla, valorarla y apreciarla, valorando de esa forma también la autonomía. Un profesional sin autonomía hace que no se tenga confianza en él.  Por ello, la confianza es una característica cultural aglutinante de los miembros de una profesión, y por tanto condiciona el bienestar de una profesión y sus miembros, ya que, de alguna manera el nivel de reconocimiento social, está relacionado con el nivel de reconocimiento de la autonomía inherente a los miembros de la profesión.
He aquí  la importancia de fortalecer y /o recuperar la  confianza y la legitimidad , que como todo valor si no se cultiva, se disminuye o pierde. Para esto, todos y cada uno de los profesionales deben asumir un papel protagónico y el compromiso para  crear una sociedad más justa. Y dicha fortaleza se logra , primero que todo, con  la práctica del diálogo.
Para una profesión perder o disminuir  la confianza en una sociedad , significa perder el crédito moral y financiero , con consecuencias y  repercusiones directas negativas en el desarrollo profesional y de sus miembros. Así, la confianza hay que ganársela y desarrollarla con  la existencia de un diálogo de la profesión primero entre sus miembros y luego con otros actores,  caracterizado por la transparencia, la búsqueda de mutuo beneficio y la existencia de un proceso estructurado de reciprocidad, donde se persiga fortalecer mutuamente las relaciones. Es este diálogo bien entendido el que dispone de una extraordinaria capacidad generadora de confianza y donde el peso del proceso tiene tanta importancia, o más, que el propio resultado.
Practicar la dialogicidad es un asunto práctico que permite establecer compromiso mutuo y reciprocidad. Por último, es necesario señalar  que la confianza se puede gestionar… he aquí el papel de las organizaciones profesionales.


Si la confianza es un activo valioso , resulta razonable incorporarlo en los planes de acción de estas organizaciones, las que deberían comenzar – y desde la academia- determinando cual es  el índice de confianza de la profesión por la sociedad, y si  no es representativo, debería constituirse en el programa bandera que lidere la visibilidad, reconocimiento social y económico de la profesión. Sin esta punta de lanza cualquier esfuerzo por reivindicar una profesión puede fracasar. Seamos entonces creativos.

domingo, 1 de octubre de 2017

LA SEDUCCION DEL LENGUAJE NEOLIBERAL: ALERTA PROFESIONES.

Desde hace más de dos décadas el lenguaje neoliberal sedujo tanto a la educación, las profesiones, la salud y los servicios, con aspectos y terminologías propias como “cliente,reingeniería, auditar alta gerencia, emprendimiento, gestión, etc, dando a creer que quien no entrara en esa onda quedaría rezagado del mundo y sus bondades.
Mirar su impacto , comienza con la crítica reflexiva que debemos hacernos del porqué existe este tipo de lenguaje común y con el cual expresamos y pactamos cotidianamente. Por ejemplo, pensar que implicaciones tiene para las profesiones el hecho de denominarse sus miembros emprendedores; que ahora no se devengue salarios sino honorarios; que la formación del profesional haya pasado a ser la de  capital humano; o que, sea cual sea la entidad a la cual nos dirijamos, en especial en las instituciones de salud seamos tratados como clientes.
En su respuesta encontraremos que el neoliberalismo no implica solo intervenir en la estructura económica política que nos rige, sino articular cada vez más a la economía ,esferas de la vida de las personas y, construir subjetividades y prácticas que este orden mundial promueve.
En esta racionalidad, la salud  y la educación dejaron de ser un derecho para ser mercancías en manos de “proveedores”. Bajo esta lógica, si una persona tiene un problema tiene que dedicar gran parte de la vida y sus recursos personales para encontrar soluciones individuales en el mercado de  este campo.
Muchas son las estrategias lingüísticas que utiliza: una culpabilizar. Por ejemplo, cuando una persona sufre una afección en salud se la responsabiliza inmediatamente de sus decisiones. Es decir con tácticas lingüísticas se crea confusión sobre las verdaderas raíces de los problemas y se bombardea frecuentemente con frases como: “es preciso apretarse el cinturón, estamos en crisis.” Lo malo es que esta estrategia es una de las que más se difunde en el campo de la salud y se comienza primero con los profesionales: se les culpa por no ver el vaso medio lleno: “siquiera que tiene trabajo,  y  de su suerte “por no ser emprendedor”. Esta estrategia quiere fomentar una actitud, pero no mirar objetivamente la realidad que pasa en el mundo laboral y económico.
Por el otro lado, se ha demostrado que “uno de los colectivos más culpabilizados” es el de los enfermos : “no se ha cuidado; no tiene quien venga con usted? donde está su familia?;  deme un momentico ya vengo porque otros están peor que Usted, así que debe esperar,etc, etc”.  Con esta estrategia se busca que no se tenga en cuenta que,  la salud es el sector más afectado por los recortes y la privatización de sus servicios. Quien haya pasado por unas urgencias como paciente o con un paciente-no le digo cliente-, podrá comprobar los recortes de personal, la espera en el pasillo donde recuerda la cuña que se le ha vendido y  señala que la salud “depende del estilo de vida de cada cual”, pero no se le ha dicho que esta depende de muchos determinantes sociales, razón principal de las enfermedades. En todo caso, esta racionalidad tiene como función llevar a la persona a pensar que es la culpable de la situación que sufre.
Otra estrategia del lenguaje neoliberal es: no hablar de algo. Esto se aplica, algunas veces, en educación, y se ha ido incrustando en sus entrañas así: “¿porque hablar de desigualdad social y cuidado?;  el tema que enseño no da para el enfoque de género. nunca he sentido discriminación, yo estoy muy bien como docente, no sabía que los salarios estuviesen tan bajos en la asistencia, no tengo tiempo para ese tema”. Ignorando los problemas, se coloca a la profesión cada día más lejos de las condiciones laborales y económicas dignas.
También se seduce confundiendo y sembrando duda. Esta nos lleva a lo que se conoce como democracia intrascendente o sea dar la apariencia de ser democrático: "Nadie participa; Aquí existe el buzón para expresar quejas; en las llamadas telefónicas- que no se contestan- la máquina recuerda que “señor usuario usted tiene derechos y deberes”, pero lástima, todo esto  se convierte en mero formalismo de la democracia.
Confundir tiene su trampita : “voy a darles un aguinaldo navideño”, ojo profesionales,   a las cosas hay que llamarlas por su nombre, eso no es un regalo es una prestación legal que le deben por su labor. Y que tal la confusión que causa en la sociedad cuando un ciudadano compra un “seguro de vida”, cuando en realidad es de muerte?. Así se quedan muchas cosas por decir, pero entonces:
Reflexionemos y entendamos que el lenguaje crea realidades; y un andamiaje de un lenguaje particular articula e instala un lenguaje económico específico. No olvidar que este tipo de lenguaje es un medio que  nos ha llevado y nos lleva a una  mutación de nuestra visión de mundo, y por eso debemos decirle NO a su seducción, porque NO NOS queremos olvidar del ser humano.

viernes, 1 de septiembre de 2017

LOS PROFESIONALES Y EL DIALOGO INTERCULTURAL , UNA COMPETENCIA ÉTICA NECESARIA

DANNY AMAZONAS
Una de las exigencias de hoy para todo profesional es el desarrollo del diálogo intercultural, una competencias ética que pasa primeramente por el reconocimiento y valoración de los propios valores de la profesión a la que se pertenece, y  que en la medida en que se identifica con ella, le es posible confrontarse y también apreciar y valorar lo que para otros –con los cuales va a dialogar- puede significar identificarse con la propia comunidad de la que provienen.
Desde ya, podemos ver que esta sería la virtud práctica de lo que aquí llamamos diálogo intercultural, o un proceso que resulta pertinente y necesario en momentos como los que se vive en países como Colombia, en donde se desarrollan con mucha fuerza procesos de inclusión y reincorporación social.  
Como competencia ética, el desarrollo de  un diálogo debe enraizarse en la cultura de los sujetos, o sea en el mundo de valores, principios y significados a través de los cuales los que dialogan interpretan y mediatizan sus experiencias, constituyendo su verdadero fin: comprenderse más a sí mismo.
Constituye así una obligación moral para todo profesional, encuéntrese donde se encuentre: lograr la recuperación del ser humano, de todo lo humano, de la dignidad humana- que se pierde por la razón instrumental que nos impone el sistema económico, social, de salud, educativo-  y debe hacerse  desde donde estos seres humanos se expresan, sienten y viven: la cultura, pero ésta no en abstracto, sino en su realidad particular y concreta.
Aún más, es preciso considerar que el encuentro entre personas de culturas diferentes ocurre en todos los espacios, pero no siempre  suele producirse en condiciones simétricas, y por tanto puede suceder que el profesional se encuentre en posición dominante, y sea susceptible de tratar de imponer sus propios valores y realizaciones culturales sobre las de los otros.
Esto obliga a pensar como se viene realizando el diálogo en cada ámbito de la profesión. Particularmente para enfermería, debemos reflexionar como ocurre el diálogo para el cuidado, o como forma de cuidado, a fin de reconocer que , algunas veces, creemos que los sujetos deben pensar igual que nosotros sobre la salud y el cuidado, y  señalando , que esto no se agota en el respeto a la cultura del otro, sino que debe llevar, además, a la aceptación y acogida de su persona.
 El otro, el que necesita inclusión, reinserción, o reincorporación social, nos exige ser reconocido, no por sus ideas o creencias, sino por lo que es: un ser humano.  Esto reclama la formación y fortalecimiento en estudiantes y profesionales de la dialogicidad como competencia ética. A tal efecto, propongo promover:
·        Aceptar y acoger al otro diferente. El uso de estrategias socio afectivas en el ambiente de los centros de educación, de atención de la salud,  que hagan posible el respeto y la argumentación en el debate a las ideas diferentes, y la aceptación de personas diferentes.
·        Se enfatice en el uso de relatos y narrativas de experiencias, situaciones, formas de  cuidado, prácticas educativas, etc, útiles para el objetivo de descubrir el “hábitat”, el “hábitus” de realización de la existencia humana.
·        La valoración de la propia cultura de la profesión: que se reconozca e introyecte los valores y principios del ejercicio profesional. Recomiendo revisar y debatir  los post publicados en este blog sobre identidad profesional, a donde van los valores de la profesión y otros.
·        La construcción de un clima democrático en las aulas, las organizaciones, las instituciones formadoras y de asistencia, que permitan la expresión y aceptación de las diferencias de pensamiento, lo cual puede fortalecerse con técnicas de cooperación y gestión democrática basadas – para enfermería-  en los marcos de la Ley 266 de 1996 como el deber ser, y de la Ley 911 de 2004 como la obligación del hacer.
·        El pensamiento crítico que permita la valoración de las experiencias, de la tolerancia de otros argumentos, de la búsqueda de consensos y no del rechazo del otro. A propósito, vemos con dolor, como la falta de tolerancia, argumentación y reconocimiento  de la historia y el valor de los legados que han dejado el trabajo de otras personas, se van sepultando organizaciones ,siendo necesario reflexionar al respecto.

martes, 1 de agosto de 2017

LA GOBERNANZA, desafío para las Profesiones


Carnaval de Blancos y negros-Pasto Nariño-laguna verde azufral.
Dirigir no es atropellar. Es encauzar hacia un objetivo que debe resistir un análisis ético” .Andrés Aguirre: humanista y dirigente hospitalario

Conversando sobre algunos problemas ostensibles de las profesiones, me gusta escuchar a las colegas que señalan con optimismo:  “cuando las cosas tocan fondo es posible renacer como el ave fénix”. Aunque ocasionalmente no comparta con mucho convencimiento su opinión,   debo reconocer que pensar en esto, nos lleva  a imaginar ideas sugerentes sobre lo que puede significar una crisis de representatividad , visibilidad, y reconocimiento de una profesión, pensando en su prevención y  planteando entonces lo que puede ser la gobernanza.
La comprensión de qué es lo que hace que las cosas sean como son, nos puede impulsar a abandonar la lucha, como alentarnos a entrar en acción. Saber cómo funcionan los complejos y no siempre visibles mecanismos sociales y culturales que existen en  la formación , la academia, las organizaciones, el quehacer profesional y el contexto,  puede inducirnos  a ambas actitudes, que  Bordieu  señala como el  uso “cinico” o el uso “clínico” de las situaciones.
Pero ¿qué es lo que hay que saber para tomar una u otra decisión? Desde el enunciado de este blog: formación, ética, y política, la respuesta resultante es, en líneas generales: el saber como tender puentes entre la vida pública y la vida privada de las profesiones; puentes que deben construirse o revisarse, necesitando para ello de conocimiento, concepción y acción: es decir, gobernanza de todos y en especial de los dirigentes de la profesión. 
Esto reside en reunir los problemas privados de la profesión, los problemas de la cotidianidad de cada uno de los profesionales y buscar palancas que, colectivamente aplicadas resulten suficientemente poderosas como para elevar a los individuos de sus desdichas individuales. Los humanos somos seres atados al tiempo, al espacio y a los retos de aprender a coexistir y cohabitar, lo cual siempre está atado a una realidad común  y resolverla constituye un desafío no solo personal, sino un asunto público de la profesión, y esto requiere gobernar y gobernar-se. 
Los elementos de la gobernanza pueden agruparse en: compromiso, coordinación y cooperación. Algunos la definen como un “nuevo software ético y cívico”. Su  objetivo, y para el caso de las profesiones, es que quienes conforman las estructuras de poder profesional: sector formador, gremial, organizaciones, encuentren  un equilibrio entre la proyección y demandas de necesidades  de la comunidad profesional, la autonomía, libertad,  seguridad, apoyándose en lo que mejor ha funcionado en las democracias: el proceso de autorregulación profesional, haciendo que siempre  permanezca sin importar las circunstancias.
Significa así que, en términos de conocimiento , de experiencia si es necesario darle a alguien la autoridad en un campo específico, en la dirección de una organización por ejemplo ,  pero ese alguien tiene que prepararse antes, durante y después, y contar con instituciones sabias que trabajen a largo plazo sin perder la mirada en el proyecto de desarrollo profesional,  y escuchando  la voz consonante y disonante de los miembros de la profesión, para entender que cada voz cuenta por igual si está basada en argumentos legítimos colectivos, lo cual lleva a no rechazar al opositor. Esto implica también,  promover acciones conjuntas basadas en expectativas compartidas (las normas que regulan la profesión) y limitar en todo caso el comportamiento oportunista de actores y sectores que se apartan de los enunciados de la profesión.

Los profesionales en su gobernanza comprenderán que los servicios de las organizaciones: académicas, gremiales, éticas ,y de cada una de las estructuras de la profesión son de ellos,  sintiendo que estas estructuras están para su servicio y que  reciben de ellas los mejores aportes y la disposición de proveer y cooperar con las condiciones sociales para una mejor vida en común y el desarrollo individual y colectivo de los miembros de la profesión. 

Por otra parte , hoy el ejercicio profesional se desarrolla en mayor interdependencia y diversidad y la forma de ejercicio ha dado lugar a nuevos actores con múltiples visiones. Sin embargo , es necesario ajustar sus miradas sin perder la historia de la profesión y la proyección hacia escenarios deseados(en el caso de enfermería lo que plantea la  Ley 266 de 1996) , demandando más participación en las reglas que gobiernan sus vidas.

El reto constituye en dar una respuesta institucional que equilibre esos tiempos, porque si no tendremos una crisis de legitimidad o un déficit democrático que lleve a la pérdida de visibilidad, reconocimiento y poder de la profesión.

Por último, educar en gobernanza tiene que ser una de las prioridades de la formación;   y esto no da espera porque son muchos los problemas que van y vienen y se profundizan y por tanto deben ser resueltos desde ya. En otras palabras, pensando esto con Cornelius Castoriadis se puede decir que el problema de gobernanza que pudiera existir, es que hoy  las profesiones han dejado de interrogarse, entrando aquí en escena el sector formador que tiene ante sí un papel responsable y en especial los docentes no tendrían ningún derecho a disculparse si rechazaran esa responsabilidad. Pero también es cierto que, lo que pasa o pueda pasar en una profesión es producto del trabajo individual y colectivo de sus miembros. 

sábado, 1 de julio de 2017

PROFESIONALES Y PENSAMIENTO CRÍTICO: los rasgos de carácter

VAN GOGH
ERES PARTE DE LO QUE VES
Presentamos un ligero bosquejo sobre los rasgos de carácter de un profesional que piensa críticamente . No se trata de dar una definición precisa de

pensamiento crítico porque abundan explicaciones sobre esto, se invita, mejor, ha reflexionar  e inferir su significado, sentido , vivencia , dinámica y utilidad en el ejercicio profesional. 

En mi consideración, no podría existir pensamiento crítico sin la orientación de dos principios: el principio de humildad, y el principio de realidad.
La humildad entendida aquí como la crítica y la autocrítica. Un profesional con pensamiento crítico demuestra capacidad para reconocer la complejidad de los sujetos de cuidado, de él mismo, y los contextos donde y como ejerce su profesión, lo cual requiere de la fundamentación de razones, requisito indispensable para reconocer-se como profesional.  Quien actúa con humildad ejerce su profesión con entereza y disciplina, demostrando coherencia, fortaleza,  y reconociendo sus debilidades , todo lo cual le permite desarrollarse como persona, trabajador, profesional, género y ciudadano. Es un profesional que hace continuo uso de la autocrítica como cuestionamiento a la producción de su conocimiento y de su práctica, revisando si ejerce su profesión acorde con el objeto de la misma,  con  ética, disciplina, y análisis de sus teorías, procesos y acciones que deben distinguirlo como profesional. El principio de realidad se une a la humildad como perspectiva que orienta y sitúa al profesional en los juicios de valor, decisiones que debe tomar, responsabilidades que debe asumir, formando conciencia sobre el  contexto y condiciones de ejercicio que debe sostener o transformar. El principio de realidad permite integrar los conocimientos a la acción.
Esbozar el retrato de un profesional que piensa críticamente, implica reconocer algunos valores que deben formar su carácter, los cuales demuestren  que:
1)   Los juicios que toma son el resultado del pensamiento crítico. O como lo señala Mathew Lipman (1991) “todos los juicios tienen por origen un razonamiento y todos los razonamientos dan por fruto un juicio”, de donde se deduce que el carácter de un profesional se conoce por los juicios que rigen sus decisiones del actuar, por tanto, si se busca mejorar los juicios de valor, se debe formar en el desarrollo de racionamiento integral.
2)   El pensamiento crítico se apoya en criterios. Esto evoca el carácter de un profesional estructurado con cimientos sólidos. Que orienta su práctica en función de criterios apropiados, en evidencia, cumpliendo el propósito de la profesión con una responsabilidad (cognitiva) , es decir , con un sentimiento de vocación, obligación de ofrecer razones por las decisiones que toma para actuar. Es fundamental que el profesional conozca y reconozca siempre  los criterios de la disciplina profesional, como también que esté en capacidad de criticarlos, en el sentido del principio de humildad , que se vio anteriormente.
3) Es autorregulador.El profesional que se autorregula es capaz de corregir sus rumbos, detectando sus debilidades, falencias y potencias de su forma de pensar, situando su pensamiento en torno a la verdad, la veracidad, la solidez, reflexionando sobre como rectificar, reconducir, construir y transformar el “ser profesional”.
4)   Sensibilidad al contexto: Fundamental para el paso de la teoría a la práctica. Se aplica la máxima que siempre se ha propuesto desde este blog: la necesidad de contar con profesionales situados, esto es con conocimiento, concepción y acción, es decir aquellos que saben integrar teoría y práctica, son dialógicos, individualizan las situaciones y muestran calidad; más aún,  si se trata de  líderes que dirigen organizaciones, procesos, proyectos, programas,  coordinaciones o como se llamen. Es aquí cuando más se ve reflejado el ETHOS profesional  (su carácter) , y donde debe tenerse claridad por demostrar inteligencia, respeto,  fe en la eficacia de este pensamiento, humanidad,  necesitando continuamente de reflexión, deliberación y reconociendo la necesidad de la búsqueda de trabajo con otros, de  acompañamiento e información (la humildad necesaria del crítico), y reconociendo que debe aplicar  “tolerancia ante la ambigüedad”.     
En todo caso, el pensamiento crítico va mucho más allá que la formación y desarrollo de habilidades, es una actitud ante la vida, ante el ejercicio profesional, ante la comunidad de la que forma parte, de la sociedad. Su utilidad no solo se vé en el desarrollo individual de cada profesional, sino que trasciende hacia toda la comunidad profesional, y más que eso: asegura el desarrollo socio económico de cualquier espacio de la vida, situando a los profesionales como como actores de su desarrollo: en cuanto  personas, trabajadores, profesionales, género y ciudadanos. Definitivamente , el resultado de profesionales que piensen y se piensen críticamente no se vé en protagonismos aislados,  se ve en el desarrollo valoración, visibilidad y reconocimiento  de la profesión que forman parte.

jueves, 1 de junio de 2017

“¿COMO SE DEBE ENSEÑAR ETICA Y POLITICA?

DE  COLORES  SE VISTEN  LOS  CAMPOS .....
Una pregunta que va entre comillas ya que fue realizada por una estudiante de enfermería con motivo de las pasadas celebraciones del día del trabajo, la enfermera, el maestro. Comparto mi respuesta que debía  cubrir tres puntos, aquí están:
·        Con argumentos racionales: Parto de considerar la  ética y la política como disciplinas que contienen formas de conocimiento, pensamiento  y acciones para responder por una visión particular del mundo. Esas formas o programas de inserción en el mundo están constituidas por el conjunto de principios, valores, normas que en mi concepción deben apuntar a la construcción de un mundo humano, “más que humano”. Con ese  horizonte o perspectiva de humanidad, primero es preciso concretar  ese mundo haciendo principio de realidad;  y segundo  pensando la ética y la política con referentes teóricos y planteamientos críticos, asumiendo con conocimiento posiciones frente al mundo ,  teniendo  confianza en el desarrollo cognitivo de los estudiantes, más que en la repetición de conductas o imposiciones de pautas. Se trata de plantear situaciones problemáticas que sean significativas a los estudiantes, pensando en el futuro de su ejercicio profesional, y que para resolverlas tengan que construir puntos de vista cada vez más racionales y fundados, pensados también con referentes, evaluando cada  vez si esos puntos de vista apuntan a ese escenario deseado del mundo humano. El trabajo de pensar con referentes,  con técnicas de clarificación de valores,  dilemas, estudios de casos, son buenas ayudas en este sentido, en la medida que trabajemos para enseñar a argumentar las opciones y saber realmente para qué  nos la jugamos.
·        Con ambiente democrático en la comunidad académica . Entendido como la capacidad de trabaja con reglas de juego claras, para aprender a participar del poder, tomar decisiones, llegar a consensos, manifestando los desacuerdos con argumentos, con el  respeto a las minorías, el resolver conflictos con razones, el escenario de realización de derechos,  solidaridades, poder realizar crítica, o sea  construir el Ethos que identifique como parte de esa comunidad académica y luego de egresado de ella.   Este ambiente tiene que ver con el cómo hacer que haya producción de los estudiantes, construyendo sus sentidos, sus comprensiones de lo que enseñamos. Sin duda, los resultados de la enseñanza de la ética y la formación política, se ven luego en el ejercicio profesional,  en el reconocimiento social del egresado, en el cumplimiento de la razón de ser de un profesional. Nada más práctico que observar el ejercicio de un profesional y su consecuencia con el objeto de conocimiento, su comportamiento en ese campo,  para ver el resultado de la formación ética y política  .
·        Con beligerancia: Tiene que ver con la postura de quien enseña. El docente tiene que tomar posiciones frente a situaciones de des-humanidad, tener un punto de vista argumentado  y estar dispuesto a recibir crítica y hacerse la auto crítica. Me cuesta mucho trabajo creer en la neutralidad de posiciones y pensamientos del docente , pero,  para mí si es claro que, si bien quien enseña no debe imponer su punto de vista, esto no quiere decir que sea indiferente frente a los valores y las normas, o que no pueda mostrar sus opciones y jugarse por valores que lleven a la consecución de ese mundo humano y la dignidad de las personas. En la enseñanza de estas disciplinas se pone también en juego el carácter del “modelo” del maestro, que debe ser modelo de racionalidad crítica y comprometida, que deje ver su coherencia entre el pensar, sentir,  y el obrar; donde el estudiante vea como se conjuga el conocimiento, la concepción y la acción frente al mundo, y el compromiso de la entidad formadora con sus estudiantes y comunidad académica.  
   Gracias Naty por hacerme pensar esta experiencia,  dejándola  aquí para consideración y aprecio de los lectores del blog.